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L a P e d r @ d a

Suecia: Huelga de hambre por la liberación de los cinco cubanos antiterroristas presos en EEUU y contra los planes de agresión contra Cuba y Venezuela

Granma
8/07/04


En la ciudad de Estocolmo, Suecia, el día 4 de julio a las 8:00 am iniciaron una huelga de hambre dos activistas de la solidaridad, Tomas Widén y Toni Lappalainen, con la exigencia de libertad inmediata para los cinco cubanos antiterroristas encarcelados en EEUU y condenados a cadena perpetua. La acción se orienta también a protestar contra los planes de EEUU para agredir militarmente a Cuba y Venezuela.

La huelga de hambre es una acción para resaltar la exigencia de que los cinco presos políticos cubanos encarcelados en EEUU, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González och René González sean liberados inmediatamente.

Breve información acerca de los cinco

Los cinco fueron acusados por el gobierno de EEUU por espionaje a bases militares norteamericanas y por ser una amenaza contra "la seguridad nacional". Pero esas acusaciones eran falsas. En las 14.000 páginas de los expedientes del juicio no hay expuesta una sola prueba por espionaje.

Es evidente que las presiones y amenazas de los grupos de extrema derecha de Miami hicieron imposible un juicio justo. Los cinco cubanos infiltraron grupos extremistas de derecha con base en Miami, tales como Alpha 66, Brigada 2506, Omega 7, Brothers to the Rescue y Comandos F4. Ellos vigilaron estas organizaciones y se enteraron de los planes para realizar acciones terroristas contra Cuba y de este modo, la policía y los guardafronteras cubanos pudieron abortar esos actos terroristas antes de ser realizados.

Cabe destacar que esta información también fue entregada a las autoridades de EEUU, pero ellos no tomaron ninguna medida contra los terroristas. Las organizaciones extremistas de derecha mencionadas se establecieron con apoyo, dinero y entrenamiento por la CIA en los años 60. Durante 40 años, estas organizaciones han practicado el terror contra el pueblo cubano como una revancha porque el pueblo cubano se deshizo del sangriento dictador Batista en 1959.

Información acerca de la acción de solidaridad

La acción tiene como base una carpa ubicada en un parque en las afueras de la Casa de los Movimientos de Solidaridad (Solidaritetsrörelsens Hus), en el sector de Söder en Estocolmo. Desde allí, se realizarán actividades diarias de distribución de información en el centro de la capital, acerca de la situación de los cinco cubanos encarcelados y de los planes imperialistas para agredir a Cuba y Venezuela.

También se han organizado foros de información y discusión en la contigua Casa de los Movimientos de Solidaridad. Sábado 10 de julio, con el tema: Situación en Cuba hoy y las medidas norteamericanas de endurecimiento del bloqueo y planes de agresión. Sábado 17 de julio, con el tema: situación actual en Venezuela y lucha contra la estrategia contrarevolucionaria y golpista del imperialismo. Sábado 24 de julio, con el tema: los cinco cubanos antiterroristas y la lucha por su libertad.

Se realizarán también 2 concentraciones en Estocolmo,

Plaza de Sergel, el 24 de julio a las 13:00 hrs

y el 26 de julio, a las 18:00 hrs.

Información continua sobre la acción: www.svensk-kubanska.se

Dirección de correo electrónico de la acción: los.cinco@home.se

Contacto telefónico en Estocolmo: +46 - 735-90 05 22 (celular, Danitza)

De Irak a Cuba y Venezuela. “Estado vs. Neoliberalismo”

De Irak a Cuba y Venezuela. “Estado vs. Neoliberalismo”

Basem Tajeldine
Rebelión


Es evidente la crisis que actualmente atraviesa la economía norteamericana, situación que arrastra desde hace un tiempo y que tiende como producto del propio desarrollo histórico, al igual que todos los sistemas socio-económicos que se han sucedido hasta la actualidad, a una verdadera implosión. La inviabilidad del sistema capitalista es hoy reconocida por sus propios “médicos”, los economistas, que persisten en la búsqueda de curas milagrosas a lo contradictorio, un cáncer que consume sus sociedades y con ella, a la humanidad.

Nuestros críticos, doctores en economía, pretenden ridiculizarnos por el hecho de que asociemos la crisis económica norteamericana con las economías particulares de cada país, parecieran olvidar o en su defecto, hacernos creer que no existe un centro financiero de escala mundial que concentra el poder de decisiones. Una moneda cuya influencia atrapa al orbe planetario (Dólar), cuyo respaldo se limita al Pentágono. Olvidan que la globalización es un hecho, como lo dijo un poeta: “La caída de una hoja de cerezos en Tokio, la llora la tierra”.

Luego de la II guerra mundial el Imperialismo (Poder económico-militar, global) descubre en el sueño americano su alma. Su posición privilegiada y oportunista frente al desenvolvimiento del conflicto, le permiten alcanzar el tan deseado auge económico, en el cual la industria militar se convierte en la punta de lanza. Los planes de financiamiento para la reconstrucción de Europa, el famoso Plan Marshall (1947) con $20 mil millones de dólares, donde el verdadero benefició lo percibió la economía estadounidense, cuyo dinero se usaría para comprar bienes a los Estados Unidos, y tendrían que ser transportados a través del Atlántico en barcos de la marina mercante estadounidense. Que también se sirvió para someter sus estados y hacer de ellos países clientes al servicio de la banca Norteamericana y sus multinacionales. Su poderosa industria militar represento y sigue representando el respaldo a la moneda, sincerado cuando el presidente de los EE.UU. Richard Nixon (1971) decide retira el dólar del patrón oro. Washington se convierte así en el epicentro del poder mundial.

El deterioro progresivo de la economía Norteamericana y los costos en que incurren con sus guerras, mas ahora, justificada por Mr. Bush, con su famosa declaración de: “Guerra infinita”, son cargados al bolsillo del pueblo Estadounidense común. El socializar los costos y privatizar los beneficios ha sido la estrategia planteada.

Es importante señalar aquí datos que nos permitan conocer la veracidad del asunto. Abarquemos solo el sector energético, ya que representa el sector pilar de toda economía y el espacio en el cual nos desenvolvemos.

A consecuencia de la desregulación y la privatización de las empresas energéticas, política de los ideólogos neoliberales Estadounidenses, ocurre lo siguiente:

· ALLEGHENY ENERGY INC. Año (2001-2003). Arrojó perdidas por el orden de

$5.1 Millardos de dólares, en valor al accionista.

· ALQUILA INC. (2001-2003). Arrojó pérdidas por el orden de $5.3 Millardos de dólares, en valor al accionista.

· MIRAT CORP. (2001-2003). Arrojó pérdidas por el orden de $11 Millardos de dólares, en valor al accionista.

· DYNEGY INC. (2001-2003). Arrojó pérdidas por el orden de $15 Millardos de dólares, en valor al accionista.

· CALPINE CORP. (2001-2003). Arrojó pérdidas por el orden de $16 Millardos de dólares, en valor al accionista.

· WILLIAMS CORP. (2001-2003). Arrojó pérdidas por el orden de $19 Millardos de dólares, en valor al accionista.

· AES CORP. (2001-2003). Arrojó pérdidas por el orden de $28 Millardos de dólares, en valor al accionista.

· EL PASO CORP. (2001-2003). Arrojó pérdidas por el orden de $38 Millardos de dólares, en valor al accionista.

· RELIANT RESOURCES INC. (2001-2003). Arrojó pérdidas por el orden de $39 Millardos de dólares, en valor al accionista.

Y la más conocida por muchos, debido al escándalo que ella generó y sigue generando:

· ENRON CORP. (2001-2003). Arrojo pérdidas por el orden de $62 Millardos de dólares, en valor al accionista.

“Toda una crisis provocada. Recientes grabaciones demostraron, que los empresarios de ENRON Corp. encargados de garantizar el suministro de electricidad, redujeron deliberadamente la oferta para aumentar los precios, aun si eso implicara cortes de electricidad a decenas de miles de habitantes”.

Si profundizamos aun más en el tema energético, las perspectivas de la economía norteamericana serian aun más alarmante. Analicemos, el por que:

Los Estados Unidos solo producen el 73% de la energía total que consume, a su vez:

· 1 de cada 4 barriles que se producen a nivel mundial.

· 40 de cada 100 barriles de Gasolina producidos en el mundo.

· Un total del 30% de la demanda de hidrocarburos producidos en todo el planeta.

Su déficit actual se calcula en unos 12 Millones de barriles diarios, entre petróleo y gas. Que para el 2020 podría incrementarse en unos 30 Millones diarios, si continua su patrón de consumo. Sumado a ello, existe hoy en día un problema que impacta de manera considerable su economía, como lo es la falta en la capacidad de refinación interna. Actualmentente este último punto, junto a su política guerrerista se convierte en la causa principal de los actuales precios del crudo, que paradójicamente podemos decir: son precios justos para los países productores.

La nueva política de la OPEP que fija un alza de 8% (1.5 Millones de barriles diarios) en la producción de crudo, ha desmentido al Gobierno Norteamericano por sus señalamientos a la OPEP, en cuanto a su responsabilidad en los actuales precios del crudo, y demostrado ante los ojos del mundo que la desregulación, la privatización, la ausencia de las políticas de estado en la planificación interna (construcción de nuevas refinerías), los déficit presupuestarios, la guerra, etc. son los verdaderos responsables.

Mr. Bush, contribuye a esclarecer mas aun el panorama, cuando reconoce la alarmante situación interna. Dice: “Sin un incremento sustancial en las reservas de energías, Estados Unidos puede enfrentar una amenaza a su seguridad nacional y a su bienestar económico”. (Mayo 2001).

El gobierno de Mr. Bush, como ya es conocido, se encuentra vinculado principalmente a los sectores militares y petroleros, ha logrado captar la buena pro de la clase capitalista norteamericana por medio de subvenciones, reducción de impuestos e intervención a favor del patrón en los conflictos laborales.

El apoyo a Mr. Bush también se encuentra conformado por grandes empresas transnacionales que compiten por conseguir la participación en la reconstrucción de cualquier pueblo que desee el Imperio destruir, esta política de invasión también proporciona el acceso irrestricto a los mercados, compra de lucrativos activos, legislación laboral favorable, pero al igual que el imperio nazi, prosperaron en sus etapas iniciales para luego caer por causas del sobredimensionamiento y la declinante economía, sumado a esto, el despertar de los pueblos, el aumento significativo de la resistencia con un estilo de guerra incontenible e impredecible (Guerra de Guerrillas y Hombres Bombas), verdaderos mártires cuyo poder sobrepasa a la mas novedosa tecnología. Según el escritor y sociólogo norteamericano James Petras: “El imperialismo estadounidense ha acumulado enormes desequilibrios comerciales, acrecentado el déficit presupuestario estancado su base industrial domestica hiperdependiente del proteccionismo, subvenciones y cuotas sobre importaciones. El Imperio crece, pero la Republica declina y con ella las condiciones sociales de los trabajadores”.

Y Venezuela.

En nuestro país, se encuentra una de las más grandes reservas de petróleo y gas del mundo. Venezuela posee en la actualidad, según cifras de la propia PDVSA, un potencial de reservas probadas que se elevan a 380 Mil millones de barriles de petróleo. Estudios recientes que adelantan Chevron Texaco y la universidad de Stanford, sobre el uso del gas en la extracción de petróleo pesado en la faja del Orinoco, la perfilan entre los primeros lugares con unos estimados de 800Mil Millones de barriles de petróleo, mayores que todos los países de la OPEP, además, aunado a esto, Venezuela posee un potencial de unos 250Billones de PC de gas, entre reservas probadas y probables. Por lo tanto trasciende el hecho de lo ya divulgado por muchas personas, que la ingerencia y la confrontación que impulsa el Gobierno Norteamericano en nuestro territorio, pasa por encima de las razones ideológicas, para convertirse en primer lugar, cuestión de supervivencia imperial.

El poder económico y financiero mundial, el imperio, ha diseñado para nuestras economías latinoamericanas un modelo de “integración”, (ALCA: Área de Libre Comercio para la América) que en significado perfecto a su traducción, seria: DESINTEGRACION de los Estados Nacionales. Las razones son obvias. En una economía neoliberal global las agrupaciones energéticas (OPEP en el caso venezolano) y los Estados Nacionales, representan un estorbo, ya que son espacios que pueden ceder a presiones sociales, como también, espacios que incurren en costos “innecesarios”, como lo son: la Defensa Nacional (Fuerzas Armadas), su Burocracia, – aunque a este ultimo debamos una explicación, pero sale del tema de este artículo- etc.

El Gobierno Bolivariano que surge de entre las ruinas del bipartidismo parasitario y antinacional, ha logrado imponer frente al imperio una posición independiente y nacionalista, –en su sano sentido- y en poco tiempo, por encimas del mil adversidades tanto externas como internas, ha demostrado que el problema se encuentra en la irracionalidad del modelo económico capitalista neoliberal, que es imprescindible contar con un Estado fuerte y efectivo, con un alto contenido de ética y moral revolucionaria, alejado de la burocracia heredada. Con estos razonamientos, se crean las ya queridas Misiones, cuya mayor expresión de mística y moral revolucionaria se evidencian en la Misión Barrio Adentro, Médicos altruistas de un país hermano, que nos vienen a dar una verdadera lección de integración y amor, pero como dice el dicho: “Amor con Amor se paga”.

La nueva posición política de nuestro país para con la revolución cubana, el convenio Cuba-Venezuela que dirige nuestro digno Ministro de Energía y Minas, Rafael Ramirez; los grupos de solidaridad, cuyo máximo protagonismo se expresa en la Coordinadora Juvenil de Solidaridad y Amistad Cuba-Venezuela, dirigida por Ammar Jabour. Plataforma que ha permitido un intercambio cultural y contribuido a divulgar la realidad de Cuba; todo esto forma parte del Amor que se da a cambio del Amor recibido.

Mirando en el fondo de este solo ejemplo, podemos encontrar las claves de una correcta integración y en el internacionalismo revolucionario, la salvación de la humanidad.

El nuevo estado revolucionario a través de su Ministerio de Energía y Minas, ha venido recuperando espacios (en el ámbito energético tanto nacional como internacional), y dando la pelea en los lugares claves, una de las más importantes representó la batalla librada en la OPEP, donde la moral y el liderazgo revolucionario, asumido por el Presidente de la Republica Comandante Hugo Chávez Frías, el Ministro Rafael Ramirez y su equipo político-técnico, han logrado permear de valor al resto de las naciones que la integran, en defensa de nuestros recursos. Otras luchas importantes han sido las siguientes:

· La posición asumida frente a las regalías, en esta lucha, el protagonismo recae sobre el Ente Nacional del Gas (ENAGAS), adscrito al Ministerio de Energía y Minas (MEM), cuyo presidente, Jorge Luis Sanchez, es ejemplo de dedicación y moral revolucionaria.

· La formación técnica y política de todo el personal del MEM y sus Entes adscritos, sin distinción de rango u oficio.

· El impulso y la participación de las cooperativas en todo el ámbito energético.

· La gasificación de los Barrios y sectores populares de toda Venezuela, escuelas y hospitales, con la participación primordial de las cooperativas en todas las áreas del desarrollo, Misión Gasificación: cuyo objetivo es dar valor al recurso, beneficiar al pueblo (economía y comodidad) y liberar los líquidos del gas natural para su exportación y búsquedas de divisas.

· El impulso al proyecto de PETROAMERICA, en la concreción de la creación de una Empresa Estatal Argentina, el proyecto Refinería Cienfuegos de Cuba, donde la unión interestatal marcaría un cambio objetivo y significativo en la geopolítica energética frente al Imperio.

· La posición frente al mal de la Internacionalización de PDVSA (en los esquemas de la vieja meritocracia), la Orimulsión, este ultimo, donde el Estado en participación accionaría minoritaria, a través de BITOR (Bitumenes del Orinoco) y otros. Obsequiaba su mas grande reserva de petróleo, al mundo, con “ganancias” a la nación por debajo de 1$ (Dólar), la estrategia era clara: Definir al petróleo extra pesado XP, como Betumen, la Orimulsión que resulta de un proceso tecnológico de mezclas con H2O, solo competiría con el carbón, por lo tanto no tendría que ajustarse a las cuotas de la OPEP. (Producto Liberalizado).

En este ultimo punto es donde el actual oportunismo seudo-revolucionario pretende desde posiciones progresistas y aprovechándose de nuestra reconocida falla comunicacional, manipular al pueblo a favor de los intereses bastardos del poder imperial.

Otras posiciones peligrosas de algunos enmascarados seudo-revolucionarios son las que tratan de impulsar las autonomías de todo ente gubernamental, centrando la crítica en la supuesta “inoperancia” del centralismo democrático en cuanto a la planificación central y la toma de decisiones políticas. La anarquía es la ideología que los impulsa y que entraña el desmembramiento del estado.

La verdad es que existen muchas fallas (natural de lo heredado) y hay muchas cosas por hacer, pero todo está relacionado con la marcha misma del proceso, las condiciones internas (grado de desarrollo económico y de conciencia), como también por el contexto internacional. Hasta ahora solo el látigo de la contrarrevolución nos ha permitido impulsar la revolución. El peligro de la formación de una nueva “Meritocracia” en PDVSA sigue presente, ya que las estructuras y sus relaciones siguen intactas, pero se impone la moral, la conciencia y la razón.

El prócer de la revolución cubana, José Martí, nos enseñó que:

“Una verdad dicha desde el fondo de una cueva es capaz de derrotar al mas poderoso de los ejércitos”.

En Venezuela y en todos los países del mundo, donde la revolución que es pueblo, se hace del poder, se convierte en un imperativo de índole vital, fortalecer al nuevo Estado revolucionario, que solo resultará de extinguir a pasos acelerado al viejo Estado. Nuestro país es el más vivo ejemplo de ello, las misiones formadoras de conciencia son nuestras armas, y la esperanza de Venezuela, la patriótica.

basemtch@hotmail.com

¿Se repetirá la farsa electoral del 2000 en la Florida?

¿Se repetirá la farsa electoral del 2000 en la Florida?

Jean Guy Allard
2004-07-05



La dimisión sorpresa de Ed Kast, jefe del Departamento de las Elecciones (Division of Elections) de la Florida, con el pretexto de querer "perseguir otras oportunidades" confirma la trágica situación que reina en ese estado estratégico del país que desea enseñar democracia a Cuba.

Según los medios de prensa en la península, Kast, entre otras cosas, no aceptó proceder a la "purga" de las listas electorales según los criterios de la Administración de Jeb Bush, gobernador del estado y hermanísimo del presidente George W. Bush, a pesar de las enormes presiones que se le hicieron.

Tres años y medio después de las elecciones-farsa del 2000, y a cinco meses de los comicios de noviembre, la situación increíblemente anárquica del sistema electoral de la Florida no sólo no ha mejorado sino que ha empeorado, según analistas del tema.

En cualquier Estado del mundo que se pretenda democrático, es impensable que el propio hermano de un candidato a la Presidencia, sea la persona que rija el funcionamiento de los comicios y la aplicación de sus reglas. En la Florida, nadie parece sorprenderse de lo ridículo de este grosero conflicto de intereses que provoca gran parte del actual reguero que se observa.

A Kast, quien ocupa este cargo desde hace una década, Jeb Bush quiso imponerle la eliminación a ciegas de las listas electorales de más de 47 000 ex reclusos, a partir de una compilación cuyo contenido es puesto en duda por varios interventores.

La Florida es uno de los siete estados donde no se restablece automáticamente el derecho a votar de los reclusos después de concluir la pena. (Maine y Vermont permiten a los detenidos votar mientras están en la cárcel.)

Al renunciar a su puesto, Kast comentó a sus colaboradores más cercanos que no se sentía cómodo con la presión creciente para que cumpla con esa tarea.

"Ed ha hecho varios comentarios en el sentido de que la naturaleza y lo oportuno de esa lista de ex reclusos no fueron de su responsabilidad. Pienso que su conciencia le indicó que no podía continuar involucrado en esas operaciones", contó Ion Sancho, el ex presidente de la Asociación de Supervisores de las Elecciones (Florida State Association of Supervisors of Elections)...
Unas horas antes, el senador demócrata y ex astronauta Bill Nelson, se sumaba a una demanda para reclamar la publicación de la lista controvertida.

En un editorial publicado el 9 de junio, el Florida Today señalaba una cosa increíble, característica de ese estado del país que tanto se autoproclama modelo de democracia: allí, los ciudadanos no tienen acceso a las listas electorales. Son secretas, de acuerdo con una legislación votada en el 2001 —el año que siguió a la elección fraudulenta del Presidente— por la Cámara Legislativa del estado, controlado por los Republicanos de Jeb Bush.

"Cosa aún más crítica, la ley deniega el acceso a una lista de los que se designan ex convictos que deben estar excluidos de la lista de electores", señala Florida Today.

Así que, confirma la publicación, miles de votantes fueron equivocadamente eliminados de las listas del 2000 por designarse como "ex reclusos".

La secretaria de Estado, Glenda Hood, nombrada por Jeb Bush, se opone a la publicación de la relación de votantes so pretexto de que se trataría de una "invasión de privacidad".

Florida Today comenta: "Esconder listas sólo mina la confianza del votante y (el senador) Nelson tiene razón cuando dice que el público debe tener acceso `a averiguar y a volver a averiguar' que las listas no están tirando equivocadamente la puerta sobre votantes legítimos".

Hood es la ex alcaldesa republicana de Orlando y amiga personal de Mel Martínez, ex secretario de Vivienda y… padrino, con Roger Noriega, del fascistoide Cuban Liberty Council, en la Casa Blanca. Los mismos individuos vinculados al terrorismo que pretenden garantizar la victoria a George W. Bush, a quien han impuesto las últimas medidas antifamilia decretadas por la Administración norteamericana contra Cuba.

UNA DIMISION "ALTAMENTE SOSPECHOSA"

Mientras tanto el Congresista Demócrata, Robert Wexler, exigió una investigación después de constatar que Hood y otros oficiales del estado sabían hace meses de "un problema" con las máquinas informatizadas en uso en los once condados, cuando pretenden haberlo descubierto hace poco.

El "problema" de software dificulta la auditoría adecuada de las máquinas y el estado está enterado de la situación desde hace más de un año, según artículos de la prensa citados por el político.

Por otra parte, Wexler, quien representa a Boca Ratón, en una carta dirigida al procurador general, Charlie Crist, cuestiona la repentina dimisión del máximo responsable del sistema electoral. En su carta, Wexler califica la partida de Kast de "altamente sospechosa".

El Congresista recuerda que el Jefe del Departamento electoral, en un testimonio rendido "bajo juramento", el 17 de mayo, ante un tribunal, en el marco de una demanda que él mismo presentó, había afirmado que no se había enterado del problema con los aparatos de voto hasta el día anterior cuando leyó "un artículo en la prensa".

Wexler afirma que un grupo de ciudadanos, del Miami-Dade Election Reform Coalition, ya había avisado a Kast y la secretaria Hood por escrito, en marzo.

Geoffrey Becker, quien abandonó recientemente la dirección del Partido Republicano de la Florida, confesó en conversaciones con el South Florida Sun-Sentinel, que era muy difícil convencer al público "que la votación es OK esta vez".

"Eso es una señal de desconcierto y de inestabilidad", comentó, por su parte, Asaron Lettman, director de la Fundación People For the American Way para la Florida.

"Se supone que la democracia no debe ser tan complicada"
Mary Jo Melone, periodista del St. Petersburg Times, comentó en una crónica publicada el 21 de junio, sobre la tarea de Buddy Johnson, supervisor de las elecciones para el condado de Hillsborough, quien trató de explicarle cómo iba a "purgar" a los ex reclusos.

"Tiene un trabajo que ninguna persona mentalmente sana quisiera. El debe, supuestamente, asegurarse de que todas las personas del Condado de Hillsborough que son elegibles para votar, y desean votar, tengan la posibilidad de hacerlo. El se encuentra en ese grupo infortunado, los supervisores de las elecciones de la Florida, encargados de hacer que el resto del país deje de reírse de nosotros."

Melone recordó cómo en el 2000 decenas de miles de personas fueron descalificadas erróneamente para votar por un lista "destacadamente descuidada" hecha por una empresa privada. "Muchos eran negros y presumiblemente demócratas".

La lista actual está hecha con un análisis de la base de datos del estado que contiene 4,6 millones de personas con antecedentes criminales, entre los cuales "de 400 000 a 600 000" son ex reclusos. Esos nombres fueron comparados con las listas electorales y 48 000 aparecieron como inscritos.

Pero esa lista es poco confiable, y esos nombres y los datos que los acompañan tienen que ser comprobados uno por uno, a mano, en las cortes de justicia.

(Para añadir a las dificultades, hace unos pocos días, presionado por grupos de derechos cívicos, Jeb Bush anunció que 20 861 ex reclusos… recuperarían su derecho y estarían inscritos a tiempo en las famosas listas para la próxima elección.)

Buddy Johnson, por su parte, afirmó a la periodista que en cualquier caso iba a mandar una carta a cada persona inscrita en la lista de ex reclusos y exigir una respuesta escrita. Los que no respondan serán considerados ex reclusos y eliminados.

"Se supone que la democracia no debe ser tan complicada. Eso es suficiente para soñar con una monarquía", comenta irónicamente la reportera.

Frank Cerabino, del Palm Beach Post, recurre también al humor para analizar una situación cuyo absurdo es demasiado evidente para quien se interesa en el tema con lucidez.

"Hay, aparentemente, tantos ex condenados andando Florida que restaurar su derecho a votar haría de ellos una porción significante de la demografía electoral", escribe el periodista.

Cerabino preguntó directamente al portavoz del Florida Department of Correction, organismo encargado de las cárceles de la Florida, cuántos ex condenados había exactamente en ese estado. "No tengo idea", contestó el funcionario y añadió que cada año el estado "escupe" un lote "fresco" de algunos 25 000 nombres.

También, señala el reportero, hay que considerar los que reingresan a la prisión, los que se van de la Florida y los que se mueren.

Cerabino señala que el Sentencin+g Project, ONG de Washington que se interesa en el tema, identificó a la Florida como el que mayor población de ex condenados tienen privados sus derechos a votar. Marc Mauer, subdirector del grupo, estima que "según quien usted desea creer, hay entre 400 000 y 600 000 ex reclusos" en la península.

"Eso es mucha gente, escribe el comentarista del Post. En comparación hay 47 794 abogados, 47 323 médicos, 32 487 contadores certificados y 196 132 representantes inmobiliarios. Así que si usted suma todos los médicos, los abogados, los contadores y los agentes inmobiliarios de la Florida, usted llega a 323 736, es decir, 75 000 personas menos que la estimación más conservadora de ex reclusos."

HOOD ENCONTRO UNA CULPABLE

En cuanto a las máquinas de votación informatizadas, la secretaria Hood acusa ahora a la supervisora de Miami-Dade, Constance Kaplan, de ser responsable de la demora en resolver el problema. En una carta fechada el 13 de marzo, Hood dice a Kaplan que debía haberle avisado, en junio del 2003, cuando se enteró del asunto.

Por su parte, Lida Rodríguez-Taseff, presidente de la Miami-Dade Election Reform Coalition, afirma que Kaplan distorsiona los hechos desde hace meses: "El 19 de abril del 2004, afirmó al subcomité electoral de la comisión del Condado que sólo en diciembre se había enterado del problema y de parte de la coalición. Hemos encontrado, más tarde, correos electrónicos que le mandamos explicándole el problema en detalle, en octubre".

Cinco meses antes del voto, la confusión no deja de ampliarse entre los responsables de las elecciones de noviembre en el país que enseña la democracia donde le conviene.

En California, el secretario de Estado, Kevin Shelley, acaba de "descertificar" todas las máquinas touch-screen (en la que se toca la pantalla para votar) y de establecer nuevas normas para el uso de equipos de votación informatizados.

Las touch-screen fueron eliminadas por tener los mismos defectos de mal funcionamiento que las de la Florida que se usarán en noviembre.

"Si cada voto en la Florida fuera contado, el hermano de Jeb estaría todo su tiempo cayéndose de su bicicleta en su rancho tejano", comentó recientemente Jim DeFede, del Miami Herald.

Iraq: El gobierno títere acorralado por el fuego de la resistencia

Iraq: El gobierno títere acorralado por el fuego de la resistencia

IAR-Noticias

Mientras Allawi anunciaba la nueva ley de seguridad su propia residencia, situada a 500 metros de la Zona Verde, fue sometida a un ataque con fuego de mortero, durante el cual fueron heridos cinco iraquíes presuntamente del equipo del primer ministro.

En el plano funcional, el gobierno títere de Iyav Allawi se parece a cualquiera de las administraciones políticas controladas por Washington a lo largo y a lo ancho del planeta: su función principal pasa por la represión.

Después de la formalidad de la asunción en medio de las bombas, el 28 de junio, el nuevo régimen anunciaba este miércoles una nueva "ley de seguridad" mientras los rebeldes se enfrentaban con las tropas estadounidenses y la policía iraquí en pleno centro de Bagdad.

Hasta ahora las fuerzas invasoras, alrededor de 200.000 efectivos, fueron impotentes para controlar o terminar con los grupos de la resistencia armada, no obstante lo cual el payasesco Allawi permitió "terminar con los rebeldes en Irak".

La nueva ley da prerrogativas al gobierno para imponer toques de queda, establecer puntos de control, hacer registros y detener sospechosos.

Lo que resulta un absurdo total dado que Irak, desde marzo del año pasado, es un país ocupado militarmente en el que las fuerzas ocupantes realizaron redadas, detenciones indiscriminadas de personas, mujeres, ancianos y hasta niños, asesinatos, fusilamientos a quemarropa de centenares de "sospechosos" en los que intervino el propio sicario Allawi como proveedor de inteligencia.

Decir que en Irak se estrenó una "nueva ley de seguridad" resulta tan ridículo como decir que Allawi gobierna Irak.

Antes y después de asumir en el cargo la nueva "administración" fue sometida a una oleada de ataques de la resistencia que no se detuvo en ningún momento.

Mientras Allawi anunciaba la "nueva ley" su propia residencia, situada cerca de la Zona Verde, fue atacada con fuego de morteros durante el cual fueron heridos cinco iraquíes presuntamente del equipo del primer ministro.

La televisión Al Jazeera, mientras tanto, informaba que esta mañana (en Irak) un grupo armado iraquí secuestró a un chofer egipcio que trabajaba para las fuerzas ocupantes estadounidenses.

El chofer, un egipcio llamado Sayed Mohamad Sayed Al-Garbaui fue secuestrado por hombres de la resistencia iraquí cuando conducía un camión cisterna cargado de carburante para las fuerzas estadounidenses proveniente de Arabia Saudí, indicó la cadena árabe.

Los disparos de mortero han tenido lugar "entre las 09:00 y 09:15 locales (07:00 hora peninsular española)", indicó a la agencia Reuters otro oficial de policía presente en el lugar, Saad Chanchoul.

Según este policía, uno de los proyectiles dañó una casa situada a 20 metros de la oficina de la Entente nacional, el partido del Primer ministro, y su residencia situada a 500m de la Zona verde. Dos personas fueron heridas en la casa y otras dos en la calle, agregó el testigo.

La Zona verde, perímetro ultra fortificado, alberga las oficinas de la embajada estadounidense y del gobierno interino iraquí, así como los principales hoteles en los cuales se alojan los extranjeros.

Las agencias de noticias reportaron varias explosiones y disparos de morteros que se registraron por la mañana en la capital iraquí (principalmente en el área de la Zona Verde donde se alojan los periodistas y los empresarios multinacionales) estimando que hay muchos heridos, aunque los portavoces militares estadounidenses no ofrecieron ninguna información.

Dos helicópteros estadounidenses dispararon contra un edificio en Haifa Street durante los combates, dijo un fotógrafo de Reuters. Los helicópteros lanzaron su ataque después de que los disparos de ametralladoras y explosiones de granadas asolaran esta zona normalmente concurrida y comercial que hoy estaba desierta.

Al menos tres soldados iraquíes yacían muertos en el puente de Abu al-Muadham. Dos policías heridos llegaron a un hospital después de un ataque contra una comisaría de policía, dijeron testigos a la agencia Reuters.

"Estamos en una situación de batalla con quienes creemos que son combatientes extranjeros", dijo un soldado norteamericano a la misma agencia.

Al menos dos agentes iraquíes murieron y una decena resultaron heridos, alguno de gravedad, en combates librados en la céntrica calle Haifa entre grupos de insurgentes, fuerzas de la seguridad iraquíes y soldados del Ejército de Estados Unidos.

"Eran muchos insurgentes. Cuando los policías les rodearon se subieron a uno de los edificios más altos y continuaron disparando desde allí", dijo a EFE Sami al Sujeir, un residente de esa concurrida calle a orillas del Tigris, a la agencia AFP.

La escaramuza duró cerca de hora y media, durante la que se oyó detonaciones de fusil, pero también de granadas de mano y artillería. El Ejército norteamericano selló con carros de combate y vehículos todo terreno los alrededores, medida que provocó kilométricos atascos en el centro de la capital.

Las fuerzas de EEUU a menudo se han enfrentado con los rebeldes chiíes en los barrios marginales del suburbio de Sadr City, pero las batallas en las calles, durante el día raramente, se han producido en el corazón de Bagdad.

Los portavoces militares estadounidenses no hicieron declaraciones inmediatas sobre las explosiones, pero dijeron que los rebeldes habían matado a cuatro marines en las zonas suníes al oeste de la capital el martes.

El ministro de Exteriores Hoshiyar Zebari ha dicho que la nueva ley de seguridad autoriza al Gobierno a imponer toques de queda, establecer puntos de control, buscar y detener a sospechosos.

El Gobierno de Allawi también ha dicho que planea restaurar la pena de muerte, suspendida durante la ocupación de Estados Unidos, y ofrecer una amnistía temporal a los rebeldes que lucharon contra los norteamericanos.

Otro absurdo inconmensurable, dado que, desde la ocupación militar, han muerto miles de iraquíes fusilados por los misiles de la aviación estadounidense o por los diversos operativos de represalia como el que sucedió en Faluya, donde fueron asesinados más de un millar de iraquíes, entre ellos mujeres, ancianos y niños.

Por otra parte, según el Pentágono 646 soldados estadounidenses han muerto en Irak desde que comenzó la ocupación en abril del año pasado.

Los ataques de la resistencia iraquí siguen concentrándose en los edificios públicos y en las comisarías, donde se encuentra el aparato civico-policial de los colaboracionistas iraquíes comandados por Allawi.

África debe olvidarse de pagar la deuda

África debe olvidarse de pagar la deuda

Prensa Latina

Los países africanos deberían negarse a pagar su deuda externa, afirmó Jeffrey Sachs, asesor especial del Secretario General de la ONU, Kofi Annan.

Sachs, quien es consejero económico de Annan, llamó primero a las naciones desarrolladas a cancelar la deuda africana, estimada en US$201.000 millones de dólares.

Dijo que los análisis económicos muestran que es imposible para los países africanos alcanzar su objetivo de desarrollo de reducir a la mitad la pobreza, si deben reembolsar sus créditos.

Los comentarios de Sachs, fueron hechos antes de la inauguración hoy de la Cumbre de los Jefes de Estado de la Unión Africana, en Addis Abeba, Etiopía.

No a la deuda

Jeffrey Sachs es reconocido internacionalmente por haber asesorado en las reformas económicas a varios gobiernos latinoamericanos, de Europa del Este, la antigua Unión Soviética, Asia y África.

Consideró que las naciones africanas deben ignorar las grandes sumas de dinero que están obligados a destinar para reembolsar su deuda y destinarlas a atender las necesidades de sus pueblos.

"Ha llegado el momento de terminar con esta farsa", dijo Sachs, quien es Director del Instituto de la Tierra y asesor especial del Secretario General de la ONU en políticas para combatir la pobreza.

"La deuda externa africana es imposible de pagar. Si ellos (los acreedores) no cancelan las deudas, yo sugeriría obstrucción; hacerlo ustedes mismos", aseveró.

El economista pidió a los países desarrollados duplicar su ayuda a África hasta una cifra de US$120.000 millones anuales, para poder cumplir las compromisos fijados en 1970.

Al instalar la Cumbre de la Unión Africana, Kofi Annan, advirtió que los objetivos de desarrollo africanos "pueden verse amenazados por la persistencia de conflictos como el de la región sudanesa de Darfour".

Según el Secretario General de la ONU, la amenaza de más sufrimiento y violencia para los civiles, se mantendrá mientras no se enfrente la crisis.

Hacia la ideología revolucionaria

Hacia la ideología revolucionaria

William E. Izarra

Hugo Chávez además de Presidente de la República es líder de un proceso revolucionario. Su liderazgo remonta los espacios nacionales para proyectarse en el continente como la figura obligada de la emancipación postmoderna. Su rol de líder le ha conducido a sedimentar sus ideas, a fortalecer su pensamiento, a proyectar la palabra ductora de las masas y a abrir los caminos que apuntan hacia la inclusión de los pueblos explotados.

Ahora con la batalla de Santa Inés, en el inicio de la fase del movimiento hacia la ofensiva, el Presidente toma la bandera de la ideología revolucionaria con mayor énfasis "no hay revolución sin ideología revolucionaria", acaba de sentenciar al inicio oficial de la campaña abierta por el CNE.

La ideología como sistema de valores, creencias y principios que nos permite legitimar el orden social revolucionario, se sustenta en los factores emocionales del ser humano. A diferencia de la democracia representativa, cuya base ideológica es la representación cupular reformista y, por lo tanto, prevalecen en su práctica los factores materiales del clientelismo, el modelo de la revolución bolivariana se edifica sobre el sustento de la espiritualidad emocional que conduce a la conciencia.

Los factores emocionales que hasta ahora sirven de pilares ideológicos a la revolución los sintetizamos de la siguiente manera: (i) fuente de inspiración, (ii) principios políticos y (iii) base espiritual. Como punto de partida y emblema del nacionalismo, patria, soberanía y emancipación continental lo constituye el ideario de Simón Bolívar. Fuente primaria que se complementa con el pensamiento de Simón Rodríguez y se refuerza con los postulados liberadores de Ezequiel Zamora. Fuente de inspiración es, también, el pensamiento rector de las masas populares de Hugo Chávez. Resalta en él, su apego al rescate de los valores patrios, la difusión constante de la historia nacional, su posición irreductible antimperialista y la continuación de la obra de Bolívar orientada a la unidad latinoamericana.

Por su parte, destacamos de los principios políticos la concepción del poder popular y los cambios estructurales a nivel de las relaciones de poder, sociales y de producción. Como premisa, sobresale el postulado que señala que el gobierno revolucionario se transforma en instrumento del pueblo. Esto elimina el sistema cupular de la reforma representativa, sustituyéndolo por la democracia directa. Es decir, la participación del pueblo organizado en todos el proceso de la toma de decisiones para definir su propio destino. Al respecto, la Constitución Bolivariana establece formas directas de participación del colectivo nacional que fácilmente transformaría y eliminaría las estructuras vigentes del Estado actual por expresiones directas del pueblo. No obstante, la cultura reformista de la democracia representativa se ha convertido en un obstáculo para que se materialice la esencia revolucionaria de la Constitución Nacional. De allí que el llamado del Presidente a profundizar el proceso bolivariano, está orientado a reforzar los valores espirituales del colectivo para que, en conjunto con el gobierno, se pueda alcanzar un nuevo estadio de la revolución.

El tercer factor, la base espiritual, se produce con base en el precepto derivado del cristianismo primitivo como lo es el bien común: satisfacción de las expectativas más elevadas en lo moral, lo espiritual y lo material del ser humano, soportado en el amor al prójimo y la buena voluntad. Amor es el pregón de Cristo, primer revolucionario del mundo. Amor también era el leiv motiv que hacía la fortaleza del Ché Guevara. La lucha revolucionaria solo se justifica si se alcanza el amor fraterno entre los semejantes. La revolución para el Ché es amor. Y de amor entre los revolucionarios se fundamenta la palabra orientadora de Chávez.

Hacia la ideología revolucionaria apunta la Batalla de Santa Inés. Esta es la batalla de las ideas. Es la confrontación de los dos sistemas políticos en pugna: reforma representativa y revolución bolivariana. Santa Inés es la validación de la ideología revolucionaria, la cual crecerá con el ratificatorio del Presidente. No obstante, hay que seguir en la línea de la producción intelectual para su alimentación. El pensamiento es infinito y ahora, ante la nueva coyuntura que se le presenta al proceso, hay que estimular la creación de ideas para hacer de la ideología revolucionaria el nuevo paradigma universal que se le oponga al mundo global, al neoliberalismo y al imperialismo.

Entrevista con Ricardo Napurí: “Chávez tiene en sus manos una responsabilidad histórica”

Entrevista con Ricardo Napurí: “Chávez tiene en sus manos una responsabilidad histórica”

Modesto E. Guerrero
La Maza


Napurí es uno de los militantes revolucionarios vivos más experimentados del último medio siglo. Su biografía podría escribirse con fechas y hechos claves de la resistencia anti imperialista de nuestro continente. En ese sentido, es una figura epopéyica de la revolución latinoamericana. En esta conversación, realizada en Buenos Aires a mediados de junio de 2004, el viejo dirigente reflexiona sobre los desafíos actuales de la “revolución bolivariana”. Para ello, escogió el camino que más le gusta, el ejemplo y la vivencia personal. Llega a conclusiones que la vanguardia bolivariana debe conocer y debatir.

Ex teniente especializado en bombardero, de la Aviación de Perú. Colaborador del Che Guevara entre 1959 y 1964 en el proyecto revolucionario continental; Diputado constituyente en 1979 y Senador Nacional en 1980, Napurí fue uno de los redactores de la Constitución peruana de 1979.

Linotipista, dirigente sindical y periodista en Argentina; discípulo de Silvio Frondizi y Marcos Kaplan, dos de los principales intelectuales marxistas de ese país; fundador, junto a Luis de la Puente, del MIR peruano, que dio inicio a la insurrección guerrillera de 1965. Organizador de un partido de masas llamado Vanguardia Revolucionaria, con el cual ayudó a refundar la Central General de Trabajadores del Perú, CGTP, en 1969.

En 1971 fundó el Partido Obrero Marxista Revolucionario, POMR. Fue protagonista de la Asamblea Popular de Bolivia. Militó en primera fila en los procesos de corte nacionalista de Juan Velasco Alvarado en Perú, y de Salvador Allende en Chile, adonde había sido deportado en 1973. En su exilio francés, fue de la dirección de la Organización Comunista Internacionalista, OCI, hasta que regresa clandestinamente a Perú, en 1975, para ayudar a organizar el Frente Obrero, Campesino y Estudiantil, FOCEP, en 1978, que obtuvo el 21% de los votos para la Asamblea Constituyente con 12 diputados.

Napurí registra 16 años en exilios y 8 años en prisión. Junto a Hugo Blanco, periodistas y militares peruanos rebeldes, fue víctima de la Operación Cóndor en 1980. A sus 78 años, escribe su historia en Buenos Aires, donde vive. De esa historia, nos servimos en esta entrevista para tratar sobre la “revolución bolivariana”.

Modesto E. Guerrero: Primero, ubiquemos el fenómeno “chavista” en Venezuela y lo que se denomina como “revolución bolivariana”. Chávez, por ejemplo, que es un fenómeno en sí mismo, irrumpe como líder nacionalista en tiempos de globalización, cuando ya esos movimientos son lecciones de historia. ¿Como ubicamos todo eso en la actual situación internacional?

Ricardo Napurí: Por su complejidad, intentaré que el contenido de la respuesta a tu pregunta sea abordado a lo largo de esta conversación. Más que una definición teorizante, recurriré las experiencias históricas, mis propias vivencias en muchas de ellas y las comparaciones. Sin embargo, quiero adelantarte, a riesgo de equivocarme, que lo de Venezuela constituye un proceso revolucionario en ciernes, de fuerte contenido nacionalista. Más claro, todavía no constituye una revolución.

Modesto E. Guerrero: ¿Cómo diferencias proceso de revolución?

Ricardo Napurí: En un proceso revolucionario se comienza a romper en algunas formas con el pasado inmediato, pero es una realidad donde las relaciones de fuerza entre las clases no están totalmente definidas, aún. En cambio, una revolución se produce cuando hay un cambio profundo en las relaciones de fuerza, con la victoria de una o más clases sobre otras.

Cuando se trata de un país capitalista, esa revolución adquiere un carácter socialista o presocialista, porque ataca las bases del capitalismo, se trata de acabar con el capitalismo. También hemos conocido revoluciones de contenido burgués, como la Francesa de 1789 o la Norteamericana y la latinoamericana. En el caso venezolano, el proceso revolucionario en desarrollo no ha definido su carácter de clase. La idea de “revolución bolivariana” expresa muy bien ese sentido de proceso de transformaciones, proceso en desarrollo.

Modesto E. Guerrero: ¿Cuál es la realidad mundial que desafían Chávez y la “revolución bolivariana”? ¿Cuál es su particularidad en el momento actual?

Ricardo Napurí: El proceso venezolano toma una relevancia fundamental, sobre todo para América latina. No olvidemos que se produce en esta fase de mundialización-globalización del imperialismo, bajo la tendencia a que EE.UU se convierta en la única potencia imperial; una suerte actual de “supraimperialismo” (1) Porque no se trata sólo de la conquista brutal de Afganistán o Irak, ni del Medio Oriente o del control de las fuentes de energía, especialmente petróleo.

El curso crítico del proceso de acumulación capitalista –tasa de ganancia y otros contradicciones de por medio– obliga a los Estados Unidos a garantizar su subsistencia, acentuando la explotación y el dominio del mundo. De ahí que los teóricos del Pentágono y los asesores del gobierno de George W. Bush, dicen ya sin esconderlo, en qué consiste este intento de dominación mundial.

América latina es una pieza fundamental en este plan. De “patio trasero” pasará, si no lo impedimos, a ser recolonizada. Las insurrecciones, rebeldías y múltiples resistencias de nuestros pueblos, son obstáculos en ese camino. Sus picos más altos en este momento, son Cuba y Venezuela, sin olvidar a Bolivia y Ecuador. De ahí la connotación internacional del enfrentamiento, todavía limitado, entre Chávez y el imperialismo norteamericano.

Modesto E. Guerrero: Porque además, las potencias europeas tuvieron un límite en su recuperación, ¿no es así?

Ricardo Napurí: Por eso la mundialización-globalización constituye una fase diferente del imperialismo estudiado por Lenin. Entre otras diferencias importantes está la ruptura de la paridad interimperialista. Ahora, la superioridad de los EE.UU. se expresa, incluso, contra Inglaterra, Francia, Alemania, Japón.

Están deviniendo en especies de subimperialismos. Y para remate, si los yanquis, controlan o se apoderan del petróleo y el gas de Medio Oriente, el cerco económico de las potencias europeas será mayor. No habrá unidad europea que impida este hecho crucial.

Modesto E. Guerrero: En esa dinámica, Napurí, podemos afirmar que el concepto de “patio trasero” cambió.

Ricardo Napurí: Claro, pero para peor. Porque recolonizarnos no es más grave que se el “patio trasero”. Es un grado más alto y perverso de explotación y dominación. Lo poco que habían logrado en independencia nuestros países, desde el siglo XIX, quedaría liquidado.

Modesto E. Guerrero: ¿Ves a los movimientos antiglobalización como un obstáculo a ese designio?

Ricardo Napurí: Si, lo son, sobre todo si adoptan un acento anticapitalista y logran generalizarse. Pero en América latina, lo principal es la resistencia popular, expresada en varias formas de rebeldías en el continente. Cuba, porque resiste a la agresión norteamericana, porque lucha por mantener su independencia nacional y porque concentra la memoria antiimperialista de la resistencia de nuestros países.

De ahí que el proceso social y político venezolano, Chávez y el chavismo, aún con sus mediaciones, contradicciones y limitaciones, queda enfrentado a los planes de recolonización del imperialismo yanqui. Le ha tocado este lugar en este momento histórico, junto con Cuba. Para América latina sería una tragedia la caída de Cuba y el retroceso o la derrota del proceso venezolano, aún en su versión actual, que es la “revolución bolivariana”.

Chávez tiene en sus manos una gran responsabilidad histórica en esta batalla internacional. Los realistas de izquierda latinoamericanos, los que siguen el ejemplo del PT y Lula, estarían muy contentos. Y por supuesto, las patronales y gobiernos nativos. Ellos no necesitaron del derrumbe de los países del llamado “socialismo real” para alinearse, contentos o no, detrás de los Estados Unidos. Ya conocemos su slogan: «No hay alternativa a su dominación».

Modesto E. Guerrero: ¿Por qué la manía del gobierno norteamericano de intentar asesinar a Chávez? ¿Qué es lo que le molesta tanto del líder venezolano?

Ricardo Napurí: Bueno, una parte de la respuesta ya la he dicho, Chávez no cabe en los planes del imperialismo. Pero no olvidemos que antes de decidir matarlo, han probado con otras opciones, por ejemplo, comprarlo, asimilarlo o echarlo a través del golpe. Pero esto no es novedoso en la doctrina del Pentágono o de la CIA. Ahora lo reconocen con desparpajo y cínicamente, pero siempre en el método de deshacerse físicamente de sus enemigos políticos. A Fidel le han organizado muchos atentados. Ese método lo siguieron en otros casos reconocidos: Goulart, Salvador Allende, Torrijos... para qué seguir. (2) Modesto E. Guerrero: Aquello que Chávez ha difundido en sus propias palabras, como el intento de “domar al bicho”.

Ricardo Napurí: Ellos habrán dicho, «este comandante paracaidista, apenas huela el poder lo tenemos de nuestro lado». Pero el hombre se les escapó, sea por sus cualidades personales o por la combinación de que e ha constituido en un personaje político y le agrada eso. Los yanquis contaron desde el primer momento con la oposición interna para este operativo. Atención, lo de Chávez es un tremendo desafío. Fueron muy pocos los gobernantes o líderes que no capitularon, abiertamente, o se adocenaron con “realismo”, se “amecetaron”. Más adelante podemos ver algunos ejemplos de esto.

Modesto E. Guerrero: En este contexto hay que ubicar el golpe de abril de 2002.

Ricardo Napurí: Pero este golpe constituyó el segundo tiempo de la conspiración. Los yanquis y la oposición se dieron cuenta que no bastaba con la movilización callejera. La densidad, radicalidad y continuidad de aquellas movilizaciones pudo contribuir decisivamente al cambio de las relaciones de fuerza. Claro, siempre que el adversario acuse el golpe y retroceda en toda la línea. Como eso no ocurrió, entonces llegó el golpe del 11 de abril.

Modesto E. Guerrero: O sea, también les fracasó el golpe de Estado. ¿Y después?

Ricardo Napurí: La respuesta cae por su propio peso. El atentado personal, deshacerse del “bicho”. En esto, la CIA, el FBI, y los agentes especializados del Pentágono, tienen más experiencia que los somnolientos y envejecidos “demócratas” de la oposición.

Modesto E. Guerrero: Sin embargo, en el cálculo de su asesinato no está evaluado el riesgo de las consecuencias que podría traer un hecho así en la Venezuela de actual.

Ricardo Napurí: Es que se trata de una verdadera guerra política. El capitalismo internacional y sus agentes nacionales saben organizar sus batallas, si se los deja. Más claro, no es solo la figura de Chávez, sino lo que está debajo y detrás de él. Seamos consecuentes con las caracterizaciones. Si en Venezuela hay un proceso revolucionario en curso es porque incómodos personajes han entrado en escena, incluso con las limitaciones del proceso.

Como se suele decir hoy, “nuevos sujetos sociales”. Y si estos sujetos pueden actuar por cuenta, con independencia política, entonces ponen su marca y van más lejos en sus demandas y acciones y hasta pueden producir incómodas revoluciones. Ergo: a Chávez lo quieren sancionar porque no está impidiendo ese proceso social. En los centros del imperialismo se deben preguntar, «¿y si se convierte en otra Cuba?»

Entonces, la consigna es detener este curso ingrato para ellos, muy peligroso para sus intereses, ya sabes, la sagrada propiedad privada, la permanencia de una clase y su detentación del poder. Pero ellos son irresponsables, aunque fuertes en sus convicciones reaccionarias y conservadoras. No les importa las consecuencias.. Nunca temieron apelar a los represores de ocasión para “tranquilizar” al pueblo insurrecto con una buena dosis de balas.

Modesto E. Guerrero: Está bien, pero teniendo en cuenta la experiencia latinoamericana de una sociedad polarizada y tensada permanentemente, ¿no les convendría, en última instancia, dejar que se mantengan gobiernos de este tipo? Ricardo Napurí: Depende de muchas cosas. En Venezuela se ha configurado lo que los marxistas denominamos un gobierno de tipo “bonapartista sui generis” (3). Es decir, una persona y un entorno que concentran tal grado de poder, que llegan a convertirse en algo parecido a un árbitro entre las clases. Cuando se trata de países atrasados, como es este caso, este poder también arbitra entre la Nación oprimida y el imperialismo.

Este tipo de gobierno pueden ser progresistas o reaccionarios. cuando son progresivos, se ubican en el centro de la cuestión nacional. O sea, asumen posturas nacionalistas de resistencia a los excesos del imperialismo. Toda la experiencia del siglo pasado señala que cuando asumen posturas “tuistas”, “paternalistas” tienden, irremediablemente, al control de las masas movilizadas y sus organizaciones.

Ni Bush y su gente y menos los políticos burgueses nativos pueden darse el lujo de soportar tamaño experimento. Menos en la implacable mundialización y sus efectos opresivos sobre nuestros países. Tenemos que preguntarnos, ¿por qué no le tuvieron paciencia a Allende en Chile, que fue un excepcional demócrata? ¿Por qué se deshicieron del general Juan Domingo Perón, o de Juan Velasco Alvarado? O sea, en la agenda de los imperialistas y sus agentes capitalistas nacionales, no está, por ahora, la generalización de los golpes y las dictaduras militares, pero si apuestan a las democracias dominadas,”protegidas”, siempre bajo la dominación estrecha del imperialismo. Es en este curso político, que Chávez, el bonapartista venezolano, su régimen y gobierno nacionalista, están demás. Ellos ponen su liquidación a la orden del día. Tiene total razón el presidente Chávez cuando le dice al mundo que el referéndum de agosto será “entre Bush y yo”.

Modesto E. Guerrero: ¿Una característica esencial de este tipo de régimen es que no se asienta en organismos de poder del pueblo, sino en un hombre, un líder?

Ricardo Napurí: Sí, esto es lo que muestra el proceso histórico. Por eso es que un bonaparte político no surge por casualidad. Es el producto de un momento específico de la situación política, de la lucha de clases, cuando se pierde la anterior estabilidad. En momentos así, la sociedad acude transitoriamente a un árbitro. Al comienzo es tolerado hasta por los opositores y enemigos patronales, aunque de mala gana.

Te voy a insistir a riesgo de parecer terco: lo aceptan mientras les sirve, si cumple las tareas de garantizar la renta y seguridad de los explotadores, a pesar de sus excesos. La curiosidad histórica es que muchos de estos personajes se escapan al control imperialista y a menudo duran más de lo que el imperialismo pensaba. En este lapso, las instituciones del Estado pasan de su condición “democrática” anterior, a ponerse bajo la disciplina del nuevo gobierno, con las formas y métodos que le impone el bonaparte en cuestión y sus apoyaturas directas.

En América latina, tenemos diversas representaciones de este modelo de bonapartismo. Getulio Vargas, en Brasil, que gobernó entre 1930 y 1945 y luego desde 1950 hasta 1954, cuando lo llevan al suicidio. Él es uno de los primeros casos, junto con Cárdenas en México, sin embargo el caso del general Perón es el más conocido, quizá por el lugar que tuvo Argentina como país de desarrollo medio capitalista, o porque su gobierno tomó vida en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial. El de Perón se destaca en su accionar político por el papel singular que jugó la clase obrera, antes dominada y aplastada por gobiernos oligárquicos.

Entre la década de los años 30 y los primeros de los 40, se había creado en Argentina, el peligro de una acción de clase independiente. Había mucha tradición anarquista, clasista, socialista y comunista en una clase obrera que era fuerte relativamente. El general Perón jugó el rol histórico de ser el bonaparte en medio de la crisis. Él logró canalizar las acciones de las masas y hasta “estatizar” sus organizaciones.

Modesto E. Guerrero: ¿Y el caso de Velasco Alvarado en tu país, Perú...? Ricardo Napurí: Te responderé a través de una circunstancia personal. En su gobierno estaba el general Jorge Fernández Maldonado, ministro de Minas y Petróleo. Había sido mi compañero de barrio en la adolescencia. Él me preguntó si yo quería conversar con el presidente Velasco. Le dije que sí, que no tendría problemas en hacerlo, a pesar de mi conocida condición de opositor y socialista.

Nos reunimos en la playa de San Bartolo, al sur de Lima, que a veces era visitada por algunos ministros, para dar una vía a sus “vicios de hombre”, como decía graciosamente un amigo guatemalteco de entonces. Entre otros, el gusto por las mujeres y los buenos tragos, pisco preferentemente.

Velasco era un “cholo” campechano, simpático, entrador y tuteador. Apenas comenzada la conversación, me dijo que sabía de mi experiencia directa con el peronismo y que le interesaba saber cómo logró tanta fuerza popular y sobre todo, cómo hizo para permanecer tanto en el poder.

Fue una conversación larga. Yo le expliqué que había que comenzar por el origen para establecer las comparaciones. Era cierto que Perón, al igual que usted, le decía yo a Velasco, fue parte de un golpe de Estado en 1943. Pero disintió de sus jefes militares rápidamente y fue sancionado y puesto en prisión. La diferencia comenzó porque fue liberado por una gigantesca presión de la movilización de las masas, con una presencia central de los trabajadores. Fue ese apoyo popular el que le permitió derrotar a sus adversarios en el gobierno y posteriormente ser elegido presidente, en 1946.

Tenía en contra, a los grupos de poder oligárquicos, a la embajada yanqui y a las jerarquías militares. Para el gobierno de los Estados Unidos, la sospecha era que el gobierno de Perón no iba a transitar por los cauces de lo que ellos consideraban “la democracia occidental”.

¿Y cómo resolvió el general este “nudo”? como diría Gramsci. Yo le expliqué al general Velasco que Perón se planteó el asunto en dos terrenos; se dijo: «además de ser todo un problema político, debo resolverlo al estilo militar, o sea, quién detenta el poder». Esto se planteó Perón entre 1943 y 1946. Para ello debía instrumentar el cambio necesario en la relación de fuerzas interna y él lo hizo partiendo de lo social.

Aprovechando los enormes recursos económicos del país, su gobierno tomó una serie de medidas favorables a casi todos los sectores oprimidos, con centro en los obreros y las capas humildes. Así se ganó el apoyo y adhesión de las masas populares, que emergieron con una fuerza torrencial en la vida política nacional. Inteligente y astuto, Perón se apoyó en este enorme caudal para correlacionar a las fuerzas oligárquicas y especialmente a la hostilidad potencial de los mandos militares. Esta nueva correlación de fuerzas les avisó que si se desmadraban, el camino de la guerra civil no les iba a ser favorable.

Con esta nueva configuración política, y de relación de fuerzas, el peronismo permaneció como una fuerza política progresiva en sus momentos fundacionales. Por esa vía fue adquiriendo una forma bonapartista. Fue tanta la particularidad del bonapartismo argentino, que desde 1946, el peronismo ha permanecido como la fuerza política mayoritaria en la sociedad, a pesar de su decadencia y su giro a la derecha y de los golpes de Estado y represión que soportó en algunos períodos.

Modesto E. Guerrero: ¿Cuál era el fondo de la preocupación de Velasco Alvarado al preguntarte tu versión?

Ricardo Napurí: Parece que en ese momento, la cúpula dirigente discutía la orientación estratégica del proceso que encabezaban. Existían enormes dudas sobre qué rumbo tomar. Esa, creo, era su preocupación central. Por eso fui al grano, pues si no, no tenía sentido mi presencia ahí.

Le expliqué que las diferencias de origen contaban mucho. Por ejemplo, que el golpe militar contra el gobierno constitucional de Fernando Belaunde Terri (octubre 1968) fue de carácter institucional, es decir, de las tres Armas –Ejército, Marina y Aviación. Y en forma colegiada. Tanto, que se repartieron las instituciones del Estado de manera proporcional, con el predominio real del Ejército. A diferencia del peronismo, en Perú no hubo presencia popular y de masas. Inicialmente, éstas estuvieron en contra de los golpistas que lideró Velasco.

Como el nuevo gobierno tomó un giro del tipo “capitalista de Estado”, con claras tendencias bonapartistas, el cambio de las relaciones de fuerza tomó una modalidad propia. Enfrentamiento limitado con Estados Unidos por el petróleo, expropiado a la filial peruana de la Standard Oil Petroleum. Aquel año, la Standard amenazó con aplicarle la llamada “Enmienda Hickenlooper”.

Al mismo tiempo, se desarrolló una reforma agraria radical, que liquidó la oligarquía terrateniente, luego la expropiación de las empresas pesqueras, esto cuando Perú era la primera economía pesquera del mundo, también expropió a un sector de la minería, entre otras medidas importantes, como controlar de la banca y los medios de prensa, que en su mayoría fueron entregados a sindicatos, gremios y partidos de izquierda afectos al régimen de Velasco.

En esa fase, el gobierno logró apoyo popular. A nivel político, recibió el sostén institucional del Partido Comunista, que en ese momento dirigía la central obrera. Calificados intelectuales de la izquierda peruana ganaron un lugar destacado como asesores y aún mentores ideológicos del régimen. Todo favorecía una larga vida del gobierno militar de Velasco Alvarado, legitimado por la medidas que llevaba a cabo. Sin embargo, a diferencia del peronismo, las masas populares no eran parte orgánica del nuevo régimen. En el nuevo equilibrio de poderes su peso era nulo.

El llamado “pecado de origen” del velasquismo estuvo en que ni el general ni su equipo se atrevieron a cambiar el carácter militar colegiado del mismo. Le recordé al general que la institución armada tradicional tenía sus propias reglas y un lugar prominente en el dispositivo privilegiado que componía el poder del Estado. Ese rol social y político del cuerpo militar en nuestros países, podía denominarse como “partido político armado”, algo fácil de verificar en la historia latinoamericana.

Sin ese fuerte contrapeso social de las masas organizadas –y mejor si mantienen un carácter independiente– ¿qué podía pasarle cuando los militares hostiles se animaran a actuar contra el presidente y el gobierno?

Velasco me escuchaba atentamente. Yo le dije esto, entre otras cosas, porque sabía de la existencia de una fuerte oposición interna entre las Fuerzas Armadas. Le dije que si no apelaba al apoyo popular activo, su gobierno estaría en peligro.

Entonces hizo una pausa y me interrumpió: “¿Tu me sugieres que haga algo parecido a lo que hizo Perón, apoyarme directamente en las fuerzas populares, organizarlas y formar un partido político de base popular?”

Modesto E. Guerrero: ¿Y qué le respondiste?

Ricardo Napurí: Yo nada, yo no podía aconsejarlo y asesorarlo en este terreno, no era mi terreno; yo soy socialista, tengo otra visión conceptual y estratégica. Yo me limité a contarle mi experiencia con el peronismo y mis conclusiones políticas de aquellos acontecimientos. Él que sacara sus conclusiones. Pero históricamente hablando, no me privaba de recordarle que Perón y el peronismo sobrevivieron casi 10 años en el poder y volvieron en 1973 y luego otras veces, por ese carácter popular de su movimiento, donde los trabajadores jugaban un rol central como base de apoyo político.

Él me comentó que lo habían discutido: y para mi sorpresa, dijo que ya era demasiado tarde para dar un giro como ese, de tipo popular. Y agregó que personalmente, no tenía el “oficio” de andar en el mundo complejo de las organizaciones sociales y políticas del pueblo. Incluso, insinuó que les temía, que no se sentía seguro en ese terreno. “Yo solo soy un soldado”, afirmó. Y para que no quedaran dudas del tipo de soldado al que se refería, añadió: “Claro, no cualquier tipo de soldado, yo soy un patriota, tengo emoción social y quiero lo mejor para mi país. pero ya he tomado una decisión: me seguiré apoyando en mi Arma, en mis compañeros de armas, porque creo en las reservas patrióticas de esta institución”.

Y fue así que a Velasco le llegó su “día D” (4) En diciembre de 1975, su compañero y amigo, el general Francisco Morales Bermúdez, encabezó la disidencia interna en el ejército y dio un golpe. También fue un golpe institucional, colegiado, de las tres armas. Cayó con nocturnidad y bajo al forma de una conspiración militar tradicional.

Fue elocuente que no hubiera pueblo ni trabajadores en las calles, movimientos que pusieran el pecho para defenderlo. El pueblo trabajador no fue parte de aquel drama. Simplemente no había sido convocado para ser sujeto activo e influyente en aquel proceso. Contradictoriamente, la experiencia nacionalista, con Velasco, fue lo más radical y progresivo que se dio en el capitalismo atrasado del Perú...

Modesto E. Guerrero: Como siempre, los casos son siempre distintos, pero las lecciones permanecen...

Ricardo Napurí: Y en muchos terrenos. No conozco a fondo la trama de las relaciones internas entre el gobierno y las masas populares en la “revolución bolivariana” En esto estoy más por conocer que para aconsejar; lo sé. Pero en la memoria social e histórica de los seguidores del peronismo, por ejemplo, cuenta por lo menos esto: obtuvieron grandes conquistas sociales y económicas, y también, aunque de manera distorsionada, que el peronismo los hizo “compartir el poder”, por lo menos así lo creyeron.

No obstante, lo más importante a destacar es que las masas sintieron que con Perón, al revés de lo ocurrido con Velasco en Perú, accedían a la vida política, con la sensación de que ya eran una “clase para si”, eso que consideramos un avance en la conciencia política de clase. Modesto E. Guerrero: ¿Qué te llevó de Perú a Argentina, luego a Cuba, Bolivia, Chile y a tantos escenarios revolucionarios de los últimos 50 años?

Ricardo Napurí: Cuando era teniente de la Aviación militar peruana, a mediados de la década el 40, fui deportado por haberme negado a bombardear a civiles y militares en una insurrección de la izquierda del partido APRA. Esto ocurrió en 1948, en el interior del Perú (5).

Me deportaron a Argentina, allí me incorporé a una agrupación que podríamos definir de “centro político”, llamada MIR-Praxis, orientada por el intelectual marxista Silvio Frondizi, hermano de Arturo Frondizi, el que fue presidente en 1958. Ellos dos me sacaron de la cárcel donde me había recluido la policía del gobierno peronista.

Ese grupo fue una clave en mi formación, porque yo me había negado a bombardear la insurrección del APRA, pero sin ninguna idea o programa en la cabeza, movido casi solo por un sentimiento humano y un criterio ético, según el cual yo no había ingresado a la fuerza para matar hermanos y menos en esa situación. Mi conversión de militar con sentido democrático, en militante marxista tuvo en Praxis su frontera.

Modesto E. Guerrero: Fue así como comenzaste una experiencia política que alcanza largamente el medio siglo en varios escenarios latinoamericanos, muchos de ellos como el que hoy se vive en Venezuela.

Ricardo Napurí: Claro, eso comenzó en 1948 y tuvo un salto en 1959 con la Revolución Cubana y mi colaboración con el Che Guevara, aunque antes pasé por la revolución boliviana. En Argentina había iniciado estudios de Derecho, trabajé como linotipista, luego me hice periodista en el diario La Razón, donde fui miembro de su Comisión Interna y de la dirección del Sindicato de la Prensa (6)

En mi formación intelectual tuvo un peso fundamental, la relación con el que fue mi maestro en teoría política, Silvio Frondizi, sin olvidar el ambiente que me encontré en la Argentina de 1948, con su poderoso movimiento obrero, su vida intelectual activa. Puedo decir, que ingresé a la acción política en una condición excepcional. A comienzos de los años 50 estuve en Bolivia, adonde fui enviado por Praxis, para acompañar solidariamente el proceso revolucionario que vivía el proletariado minero de ese país y a entrevistarme con su máximo dirigente, Juan Lechín. Fue muy aleccionadora la experiencia boliviana. Años más tarde, a finales de la década del 60, milité en otros procesos políticos en Bolivia, como la Asamblea Popular, un órgano de poder que produjeron los trabajadores de ese país.

Modesto E. Guerrero: Poco después ya te encuentras en Cuba, a escasos días del triunfo de la revolución y comienzas una estrecha relación con el comandante Ernesto Guevara. ¿Qué te enseñó aquella vivencia?

Ricardo Napurí: Recuerdo que viajé con la madre del Che y un grupo de periodistas argentinos, inmediatamente después del triunfo de la Revolución Cubana. Aterrizamos en el aeropuerto de La Habana el 9 de enero de 1959, hacía un calor impresionante. El vínculo con el Che lo facilitaron varias cosas, pero fue muy importante el hecho de que había llegado con su madre, y por otro lado, que al ser tan reciente el triunfo, habían pocos extranjeros solidarios en la isla.

Con algo de ingenuidad de mis años de entonces, pero al mismo tiempo tratando de entrar en el tema del objetivo de mi viaje a Cuba, le pregunté al Comandante Guevara cómo, en qué, podría yo ayudar a la Revolución Cubana. Mi primera expectativa fue que me planteara hacer propaganda sobre la revolución, por el hecho de que yo ejercía el periodismo en ese momento. Pero no...

Modesto E. Guerrero: ¿Y con qué te sorprendió el Che?

Ricardo Napurí: Inmediatamente “me cuadró”, como se decía entonces, me propuso sus ideas sobre qué había que hacer para ayudar a la revolución cubana, y me lo dijo con esa mirada profunda que lo caracterizaba, donde se expresaba su convicción en lo que pensaba. Me dijo: usted tiene que impulsar la revolución en su país, en Perú, porque la revolución cubana puede y debe ser imitada, que eso era posible en América latina y que si yo quería apoyar, mi deber era ese, contando para ello con la ayuda cubana.

Modesto E. Guerrero: ¿Cómo reaccionaste ante tan sorpresiva propuesta?

Ricardo Napurí: Muy sencillo, yo también quería “hacer” la revolución, por eso y por mis convicciones, no dudé en comprometerme. Me comprometí con el Che a desarrollar la revolución en Perú o donde fuera, pero el me insistía en Perú. Modesto E. Guerrero: Y te fuiste a “hacer” la revolución a tu país.

Ricardo Napurí: Claro, pero para 1965 el movimiento guerrillero ya había sido derrotado. Eso me obligó a reflexionar, fue así tuve la iniciativa de formar una organización partidaria llamada Vanguardia Revolucionaria, con una orientación estratégica y táctica distinta. Fue una ruptura política con la estrategia y el patrocinio castrista y guevarista, porque con Vanguardia nos pegamos al movimiento de masas, a los trabajadores en particular. En pocos años logramos estructurarnos como un partido de considerable influencia en el país.

Por ejemplo, contribuimos decisivamente a formar la central obrera mayoritaria, igualmente a formar la central campesina, a influir en el movimiento estudiantil universitario. Fue notable nuestro trabajo en el poderoso movimiento obrero minero. Toda esta fue una lucha “desde abajo”, en el terreno de la clase y de las luchas de los oprimidos.

Modesto E. Guerrero: Pero en tu historia política, se notan muchas cosas que podríamos considerar “por arriba”.

Ricardo Napurí: Está bien. A finales de la década de los años 70, formamos el FOCEP, que significó el Frente Obrero Campesino Estudiantil y Popular. Con esa herramienta política logramos el 21% de los votos en las elecciones para la Asamblea Constituyente de 1978. Ese fue un excelente trabajo político “por arriba”. Fui elegido Diputado a la Asamblea Nacional Constituyente y dentro de ella Miembro de la Comisión Principal que le dio la redacción final al nuevo texto constitucional de Perú. En ese terreno, el de la democracia parlamentaria, fui Diputado y luego fui electo Senador de la República.

Modesto E. Guerrero: Además, podemos agregar, con tu permiso, que en tu medio siglo largo de vida revolucionaria cuentas con por lo menos 6 deportaciones de tu país, entre otras, como ocurrió con muchos luchadores anti imperialistas y anti capitalistas de aquellos años, además de varias prisiones ingratas.

Ricardo Napurí: Si, efectivamente, así fue. La última vez fui víctima de la Operación Cóndor en 1978.

Modesto E. Guerrero: ¿Estás escribiendo tu biografía?

Ricardo Napurí: En eso ando. Pero antes publiqué dos libros, uno que se llamó “APRA, balance y liquidación” y “La realidad peruana”.

Modesto E. Guerrero: Como sabes, Venezuela se rige por una Constitución Bolivariana, votada en un proceso constituyente que estuvo muy cargado de participación popular. ¿Cuál es tu reflexión habiendo sido actor en un hecho similar?

Ricardo Napurí: No he leído detenidamente la Constitución Bolivariana, pero me parece más democrática y avanzada que la redactada por la mayoría en nuestra Constituyente de 1978, que tuvo una influencia decisiva de Haya de la Torre y del partido aprista. Lo que si rescato es el método que tuvimos de unir las fuerzas de socialistas y demócratas sinceros, avanzados, para luchar por una herramienta democrática de ese tipo.

Nosotros, desde el FOCEP, no la concebimos como una institución democrática en sí misma, sino como una consigna democrática transitoria, que debe sostenerse en la acción popular y de masas, en la movilización de ellas, para que sean las protagonistas de su contenido.

Modesto E. Guerrero: ¿Cuál es tu opinión, como ex militar y como socialista, del rol social y político de los militares rebeldes y la institución castrense, a la luz de lo que ocurre hoy en Venezuela con los militares chavistas?

Ricardo Napurí: Recuerdo que cuando estuve deportado en Europa, a causa de la caída del gobierno del Frente Popular de Allende, donde había estado militando activamente, entre los compañeros de la izquierda europea, no se entendía que en determinadas circunstancias, haya sectores militares que se declaraban nacionalistas, anti imperialista y hasta “socialistas”, y que muchos han arremetido contra las oligarquías de sus países y han enfrentado en algunas etapas de sus gobiernos al imperialismo. A los europeos les costaba entender esa parte de la historia latinoamericana.

Modesto E. Guerrero: Explícala.

Ricardo Napurí: Me explicaré con lo más me agrada, los ejemplos. Los coroneles y generales que dieron el golpe en Perú en 1968, con Velasco a la cabeza, tenían unos antecedentes casi únicos. En las Escuelas del Estado Mayor, los alumnos recibían adoctrinamiento acerca del llamado “potencial nacional”, concepto acuñado por el general José del Carmen Marín, un alumno muy crítico de la concepción militar francesa.

Según quienes sostenían esta doctrina, este “potencial” estaría integrado por la riqueza económica y dentro de ella era fundamental el trabajo humano, o sea que le daban, extrañamente, un papel preponderante a los trabajadores. Esta era una manera implícita de reconocer que la plusvalía era producida por los asalariados.

Como es de suponer, las implicaciones de esta audaz afirmación podría tener consecuencias graves para quienes detentaran el poder de un país. Estos militares progresistas, convencidos de la idea de un potencial nacional, tenían muy en cuenta el valor de la naturaleza y los medios de producción.

Para sorpresa de los militares tradicionalistas y conservadores, la fuerza militar quedaba concebida como una simple apoyatura de las otras fuerzas. Estas posiciones fueron las que llevaron al general Velasco y sus seguidores a tener una postura muy crítica contra los gobiernos oligárquicos que traicionaban sus promesas electorales.

Por otro lado, se negaban a ser el brazo armado en la represión de los insurrectos, como había sido con las guerrillas de 1965. Creo que a esto contribuyó en gran medida la influencia enorme de la Revolución Cubana. Yendo al fondo de sus motivaciones, era lo siguiente: No es que quisieran revoluciones como la cubana, no, para nada, lo que Buscaban era suprimir las causas o agentes económicos, políticos y sociales que las motivaban.

Y para despejar la duda sobre si lo que digo constituye algo así como una ideología del militarismo avanzado que tomó cuerpo en el velasquismo, bastará con revisar la historia reciente de América latina, donde encontraremos constancias fácticas de cómo la institución militar escapó a su rol tradicional. Aunque en los hechos, aprovechándose casi siempre de su poder real, de ser la única institución armada del Estado, lo hizo para actuar por su cuenta y en su beneficio. Si no, ahí están los innumerables golpes militares, una especie de cementerio en nuestros países.

Sin embargo, en naciones que fueron muy golpistas, como Bolivia, Brasil, Perú, Ecuador y otros, se produjeron militares contestatarios que reclamaron estar al servicio del pueblo y situados a la izquierda del arco político nacional o latinoamericano. Con grados y matices distintivos, podemos citar a los coroneles bolivianos Busch y Villarroel, y sobre todo el general Juan José Torres, asesinado en Argentina como parte del Plan Cóndor.

En Brasil se dio la paradoja, que los militares más tradicionalistas de derecha fueron quienes desarrollaron la industrialización nacional, bajo largas dictaduras. En Argentina, donde el derechismo militar fue una constante durante el siglo XX, algunos generales consideraron la defensa de los recursos naturales, de la energía y el petróleo y algunos llegaron a reclamarse anti imperialistas, como el caso del general Juan Perón.

Lo que quiero dejar planteado es la contradicción de que la institucionalidad militar asume un rol político central en el Estado. Que se arroga la garante de su ordenamiento constitucional. El problema es que ese ordenamiento sólo alcanza para “constitucionalizar” la detentación del poder de las clases dominantes, de sus oligarquías nacionales y sus agentes políticos. Entonces, la Fuerzas Armadas, institucionalmente hablando, sólo termina garantizando este orden injusto y hasta oprobioso.

Por otro lado, este cuerpo militar, no vive en el limbo, ni fuera de la realidad social. He ahí su contradicción. Sus componentes sufren las mismas presiones que los oprimidos, sobre todo en sus escalas inferiores de mando, entre sus suboficiales y tropa. Los altos mandos se han estructurado en el tiempo muy pegados al poder político y de manera particular a las fuerzas económicas patronales.

Modesto E. Guerrero: Sin embargo, los caudillos militares no han ido muy lejos...

Ricardo Napurí: A los ya citados, Perón y Velasco, agregaré otros intencionadamente, aunque no sean todos los que merezcan estar. Tomemos el caso del coronel Jacobo Arbenz, elegido presidente constitucional de Guatemala en 1952. Supuestamente, tenía el total apoyo de las Fuerzas Armadas. Pero la revolución democrática que gestaron los trabajadores y el pueblo, principalmente, y la agresión yanqui, a través de los mercenarios encabezados por el coronel Castillo Armas, fueron determinantes. En medio de la crisis, la mayoría de los mandos castrenses optaron por el alineamiento incondicional con los Estados Unidos. Ante esto, el presidente Jacobo Arbenz, que contaba con el casi total apoyo del pueblo trabajador y de la izquierda, renunció.

Él decidió acatar la decisión corporativa de sus mandos militares, seguir sus reglas y códigos, y lo hizo sin resistir. Algo destacable, poco conocido, es que la izquierda tampoco combatió. En ese momento era hegemónico el Partido Guatemalteco del Trabajo, nombre local del partido comunista pro Moscú. Lisa y llanamente, esto debe ser considerado una traición política a quienes les dieron el mando popular, es decir, al pueblo y los trabajadores, que por cierto, sí estaban dispuestos a entregar todo con tal de defender las conquistas del proceso que se había iniciado en 1945.

Las direcciones gubernamentales y políticas de las masas, abandonaron todo, a pesar de que habían comenzado pequeñas resistencias armadas de los trabajadores y barrios.

Aquí quiero referir una anécdota de enorme utilidad educativa. La primera mujer del Che Guevara Hilda Gadea cuenta en su libro autobiográfico, “Años decisivos”, una conversación entre el joven Ernesto Guevara y uno de los principales jefes del Partido Guatemalteco del Trabajo, Fortuni.

Esto ocurrió cuando el Che aún no era “el Che”, el glorioso de la Revolución Cubana, sino el militante que andaba por México en relación con los emigrados revolucionarios.

Hilda cuenta que ella le preguntó a Fortuni en México, en una conversación junto con el Che, ¿por qué no pelearon, por qué no resistieron? y Fortuni le respondió: “No, porque la correlación de fuerzas no era favorable”. Entonces, el Che le contestó, “¿Pero cómo, si los que habían invadido desde Honduras no pasaban de 2000 hombres y ustedes tenían el poder, las Fuerzas Armadas, el apoyo del pueblo?”. Es decir, la correlación de fuerzas militar era favorable.

Así lo cuenta Hilda en su libro. Fue allí que intervino Ernesto Guevara. Aclaró que él no estaba bien informado, pero que no entendía cómo “teniendo el poder, con la legitimidad de un gobierno democrático, y el apoyo de las masas”, no se pudo resistir y hubo que abandonar. Esto le dice el Che al jefe comunista. Y era absolutamente cierto, ni siquiera desembarcaron tropas norteamericanas, los mercenarios tuvieron que entrar a pie por la frontera hondureña, con dos o tres avioncitos de apoyo. “El poder era nuestro”, esa fue la frase certera del Che. Parece que Fortuni no le pudo contestar y se indignó, según cuenta Hilda Gadea, y le dijo: “Nosotros creímos en el Partido, que era mejor que la reacción triunfara para que la gente se diera cuenta de lo que habían perdido y después volver”.

Aparentemente, el Che se enojó muchísimo y le respondió: “Mirá, no me jodas, el que tiene el poder no lo pierde sin resistencia, ustedes lo que han hecho es capitular”. Así está consignado en el libro “Años decisivos” y nadie jamás desmintió a Hilda Gadea, la primera mujer del Che.

Modesto E. Guerrero: Muy ilustrativa esa anécdota, Ricardo; yo he escuchado decir exactamente lo mismo a dirigentes calificados del proceso bolivariano,: “Si nos echan les haremos a vida imposible, no podrán gobernar”. Cuenta un poco de las experiencias de Uruguay y Chile.

Ricardo Napurí: En ambos países, sus ejércitos eran considerados los más democráticos del continente, con decenas de años de respeto a las instituciones democráticas. No obstante, bastó que a partir del ejemplo de la Revolución Cubana surgieran movimientos reivindicativos radicalizados y combatientes, como los Tupamaros en Uruguay, para que los altos mandos y oficialidad pasaran a la ofensiva de la mano del imperialismo, a través del golpe de Estado preventivo.

En Chile, con en el gobierno de la Unidad Popular, una minoría de militares de alto rango, quiso defender al gobierno y al presidente Salvador Allende de la conspiración en marcha desde los inicios en 1970. Ahí se combinaron dos cosas. La decisión imperialista de borrar la Unidad Popular, como quieren hacer con Chávez y la “revolución bolivariana”, junto con la política gubernamental del Partido Comunista y del Partido Socialista, conocida como “la vía pacífica al socialismo”.

Allende y su gobierno se negaron, incluso, a que ese pequeño sector militar que lo apoyaba, lo defendiera armas en mano contra el otro sector reaccionario. En eso Allende fue congruente con su concepción pacifista y parlamentarista de “la revolución”.

Este rechazo fue el que abrió la vía de sangriento golpe de Estado que terminó con la Unidad Popular, con el proceso revolucionario abierto y llevó al poder al genocida Augusto Pinochet. Y fueron más lejos. Tomaron la iniciativa, con el apoyo operativo y de la inteligencia estadounidense, en la creación del Plan Cóndor, ese entramado de los gobiernos dictatoriales del Cono sur, para suprimir con métodos genocidas a sus adversarios políticos.

Hay un caso reciente que es bueno tener en cuenta, cuando hablamos de la experiencia que vive Venezuela. El de Ecuador con Lucio Gutiérrez. Inicialmente, él se reclamó “chavista”, logró el apoyo de los campesinos organizados en la CONAIE y de organismos sindicales y sociales con influencia de masas. Ganó democráticamente la presidencia de la República. El “realismo” que pregonan ahora, lo llevó a decidir que había ido muy lejos, y con el apoyo de las Fuerzas Armadas, dio un giro a la derecha. Rápidamente, se volvió fondomonetarista, neoliberal militante, y sin esconderlo, partidario de Bush y de sus proyectos hegemónicos en América latina. Ahí también hubo mucho apoyo de las fuerzas de izquierda.

Modesto E. Guerrero: Lo que cuentas componen un drama histórico a tener muy en cuenta para abordar el proceso revolucionario en Venezuela...

Ricardo Napurí: Es que la coyuntura venezolana obliga a poner sobre la mesa estos hechos. Ahí tienes a Otto Reich llamando a derrocar a Chávez, y del otro lado, a Chávez proclamando que la pelea en el Referéndum es entre él y Bush. Ese es el enfrentamiento que no puede ser resuelto con medias tintas, ni dejarse a medio camino. O se lleva hasta el final, o retroceden los procesos. Esa es la lección de nuestra historia, aunque cada hecho haya sido distinto, como es natural. Pero ya sabemos qué es lo que no se debe hacer.

En Brasil, un día renunció a la presidencia el presidente Janio Quadros. Fue su única decisión apenas se lo insinuaron los militares golpistas. En Argentina, pasó lo mismo con Perón, que se fue sin organizar la resistencia, pero también Arturo Frondizi, que tuvo que encarar varios intentos de golpe, hasta que lo echaron. Víctor Paz Estensoro, en Bolivia, colocó en la Vicepresidencia al golpista reconocido René Barrientos en 1964. Su argumento fue que era necesario “aquietar” a las Fuerzas Armadas y a los Estados Unidos. No lo salvó la maniobra. Barrientos lo “traicionó” y lo sacó del palacio presidencial. Fue la misma mecánica y concepción equivocada que vimos en Chile cuando Allende pone a Pinochet como jefe militar y este lo “traicionó”. Siempre “traicionan”, pero no es así, es que el enemigo no perdona, va hasta el final, no juega con eso, aunque en los comienzos de un proceso nacionalista les vaya mal, como le ha ocurrido a la oposición y al imperialismo en Venezuela.

El caso boliviano fue muy triste, porque ahí el movimiento obrero y popular tenía experiencia en derrotar al enemigo, y en forma armada, como lo habían hecho en la Revolución de abril de 1952. Estensoro no los llamó a la resistencia, no los organizó, no los armó. Lo mismo vimos en todos los procesos que hemos comentado.

Aquí es bueno recordar el peligro que puede jugar un gran líder obrero cuando se mueve con los mismos criterios acuerdistas y de conciliación con el enemigo que hemos visto. Me refiero al caso de Juan Lechín, el más importante líder obrero que ha tenido Bolivia durante el siglo XX.

El había sido jefe de la revolución del 52 y dirigente principal de los mineros y de la poderosa Central Obrera Boliviana, COB. Fue también Vicepresidente de Paz Estensoro en una oportunidad. Su rol consistió en poner al servicio del acuerdo con el enemigo, su enorme influencia sobre el movimiento obrero y social, aplacó a los trabajadores y los convenció de entrar a los acuerdos contrarrevolucionarios.

Modesto E. Guerrero: En ese sentido se parece, entonces, a lo que hizo y hace el presidente de Brasil, Lula, que es al mismo tiempo el líder indiscutido del movimiento obrero.

Ricardo Napurí: Por eso lo de Lula y el PT constituyen actualmente lo más destacado en la historia de las capitulaciones. De su anterior declamación anti imperialista y por el socialismo, ahora, desde el gobierno, se erige en defensor de los intereses generales de los patrones, en el presidente que acuerda todo con el FMI, con Bush, etc. Ahí está Lula, a la cabeza de la misión militar de la ONU en apoyo al Pentágono para controlar Haití. Este tipo de dirigente no se cansa de afirmar que “algún día cambiarán de política”, pero que ahora les toca “humanizar” la explotación del capitalismo nativo, es decir, salvarlo.

Modesto E. Guerrero: Todas estas son lecciones para Cuba y Venezuela.

Ricardo Napurí: Mi intención en esta conversación es la de advertir a los lectores y prevenirlos con las lecciones que han arrojado importante hechos y experiencias. Asumir esos hechos para aprender de ellos. Podríamos agregar los ejemplos de Nicaragua, entre 1979 y 1989 y la de El Salvador en los mismos años.

Muchas de esas experiencias resultaron en verdaderas tragedias para nuestros pueblos. Estamos obligados a aprender de esa experiencia para no repetir sus errores en Venezuela y Cuba, y en cambio, superarlos y aplicar las mejores lecciones de esos procesos políticos.

Recientemente, el Comandante Borges, ex Ministro del Interior del gobierno sandinista y uno de sus jefes históricos, hizo en Caracas una reflexión autocrítica, reconoció que “más que los aciertos y el poderío desplegado por la contrarrevolución en aquella batalla, la derrota tuvo como aliado fundamental los errores, algunos de bulto y groseros, dentro de las propias filas del sandinismo” (6).

Bueno, es muy interesante esta autocrítica, es plausible. Lástima que llega demasiado tarde, cuando todo se ha perdido, después que muchos advertimos en su momento de esos peligros que Borges señala hoy.

Este repaso que hacemos por las lecciones de las revoluciones y procesos del siglo, debe servirnos, precisamente, para evitarnos la tragedia de tener que hacer estos balances años después. La vanguardia venezolana puede y debe aprender del pasado para guiar mejor su actual proceso político.

Lo que afirmo puede parecer demasiado provocador a algunos compañeros. Pero yo les pregunto: ¿en la correlación actual de las fuerzas que atraviesa el país, quién está a la ofensiva?

Para responder, primero hay que ubicar los contendientes, acto seguido la dinámica del proceso. En el frente de los reaccionarios está a la cabeza el imperialismo yanqui y su gobierno (que después puede ser Kerry), también los organismos internacionales, la banca internacional; le sigue la casi totalidad de la gran patronal venezolana y agreguemos a los partidos opositores, los medios, la Iglesia, los burócratas de la CTV y seguramente una fracción a la sombra dentro de las Fuerzas Armadas.

En el frente que encabeza Chávez y el movimiento bolivariano, se cuenta con el enorme caudal popular que aportan esos movimientos que sostienen la llamada “revolución bolivariana”, con la figura estelar de Chávez y de su gobierno. Sin embargo, no nos podemos confundir, en este frente tácito la fuerza principal, por su reciedumbre, su organización previa, su disciplina militante y su decisión de llegar hasta el final, son los trabajadores, jóvenes, hombres y mujeres de los barrios de la población oprimida. Igualmente, sus organismos independientes o autodeterminados en el movimiento de masas.

Es decir, estamos hablando de un colectivo resistente, socialmente muy fuerte, armado políticamente con un sentido de clase, a pesar de sus elementos policlasistas. Tiene fuerte acento nacionalista, concientemente anti imperialista y potencialmente anti capitalista, porque lo que enfrenta la “revolución bolivariana” es la dominación de los patronos, las oligarquías y su mandante, el imperialismo.

Este es un recuento apurado y forzado de las fuerzas, seguramente impreciso. Sé que por esquemático se me pueden escapar elementos, variantes y alternativas. Sólo quiero llegar a algunas conclusiones.

Y aquí les pongo una provocación-desafío. Yo afirmo, que la iniciativa, en la actual situación venezolana, la tiene el imperialismo yanqui y sus aliados y agentes antes señalados.

Primero, porque tiene una estrategia definida de recolonización. Eso implica deshacerse del chavismo y de Chávez en particular, porque son los obstáculos para todo lo que necesita hacer y rehacer en este país y en el continente. Energía, recursos naturales, biodiversidad, todo. Segundo, porque ganaron el derecho a convocar el Referéndum, cuando hasta hace un mes apenas, era exactamente lo contrario. Tercero, porque los enemigos internos siguen saboteando dentro y fuera de PDVSA. Cuarto, la banca internacional está tomando sus recaudos, posiblemente trasladando depósitos al exterior. Quinto, porque el enemigo ya sabe que cuenta con aliados al interior del proceso y del gobierno, entre partidos y dirigentes que quieren parar todo, frenar todo, dejar de andarse peleando con el imperialismo. Sexto, porque mientras más derechos y privilegios se les concede, ellos no aplacan su campaña contra el gobierno de Chávez, sino al contrario. Séptimo, están haciendo lobby entre países y gobiernos amigos de Chávez para aislarlo diplomáticamente. Ejemplo de esto, es el reciente envío de tropas a Haití, encabezado por los dos gobiernos más amigables de Venezuela en el Cono sur, mientras que Chávez adversa eso. Y por último, está Cuba, a la que le mantienen un asedio implacable, dirigido a golpear al mejor aliado que tiene el gobierno de Chávez.

Por su parte, el frente de la resistencia venezolana, tiene una debilidad que podríamos denominar “táctica” porque no saca partido total del enorme caudal de fuerzas socio-políticas que tiene a favor y que constituyen el amplio apoyo popular de las masas. Estas no combaten en su propio terreno, con objetivos claramente delimitados. Sólo responden a los ataques del enemigo.

El secreto de esta contradicción es que los adversarios no han sido golpeados decisivamente mediante medidas que les quiten el poder real que tienen dentro del país. Esas medidas no pueden ser otras que la expropiación y nacionalización. No se conocen otras. Y no digo de todo el sistema empresarial, sino de los grandes propietarios y de los más ligados al imperialismo. Eso comienza por los medios y la banca, que en la globalización juega un rol clave en el sistema económico. Y por supuesto, una reforma agraria radical.

Resulta urgente la necesidad de encontrar mercados alternativos para el petróleo venezolano, excesivamente atado al control del mercado yanqui. Esto obliga a la ruptura de la dependencia con el imperialismo, al igual que hizo Cuba a comienzos del años 60. Es la única forma de impedir la amenaza permanente, del tipo de la que hacen Otto Reich, Noriega o Bush, cada vez que les da la gana. No es lo mismo ser amenazado con el enemigo adentro, a que el enemigo no tenga poder interno para golpearte en forma sistemática.

En lo social, tiene que haber un verdadero salto en la distribución del ingreso, que supere las enormes desigualdades sociales, para que el frente de la revolución se gane el apoyo firme del pueblo trabajador. Eso es mucho más que planes asistenciales o redistribución de la renta.

En la coyuntura abierta después del llamado a Referéndum (junio 2004) asoma un nuevo y verdadero problema. Se trata de la vía siempre distorsionada de la democracia del voto en las sociedades capitalistas. Personalmente, estoy por el pleno ejercicio y desarrollo de la democracia, entendida como extensión irrestricta de derechos y garantías fundamentales para la mayoría de la población. Eso incluye la emisión libre y soberana del voto. Pero aquí puede aparecer el síndrome conocido en Nicaragua con la derrota electoral del sandinismo y en El Salvador con el Farabundo Martí. Esta opción no es irreal.

Aunque sabemos que la tendencia es que posiblemente no sea revocado el presidente Chávez en agosto. Pero si ocurriera, tendría que respetar ese hecho perverso del falso “juego democrático” al que está atado. Es ahí donde las fuerzas enemigas podrían recuperarse y recuperar el poder político y dar vuelta a todo por la “vía nicaragüense”, es decir, “democrática”.

Modesto E. Guerrero: Entiendo que estás advirtiendo sobre la posibilidad de que el proceso tome un desvío peligroso.

Ricardo Napurí: Si. Los trabajadores y la probable mayoría electoral del presidente corren peligro, porque ingresan a un camino que no dominan, que no les es propio, donde dependerán de “otros”. Sería distinto si llegaran al acto electoral –comenzando por el Referéndum– con los enemigos debilitados, con la sensación de que pueden aplastarlos. Estamos hablando que se van a enfrentar a un proceso electoral, pero hay elecciones y “elecciones”, no todas tienen el mismo contenido, pueden ser diferentes por sus consecuencias.

Esto lo conocen bien los imperialistas y la oposición interna, ellos son expertos en ese terreno. La Comisión Carter y otras se encargan de sistematizar esa experiencias en las múltiples elecciones que monitorean. Por algo el presidente Hugo Chávez afirmó a mediados de junio “Mi verdadero rival en el Referendo es Bush”. Creo que sus propias palabras sintetizan bastante este peligro que tratamos de explicar en la coyuntura.

Modesto E. Guerrero: ¿Podrías ampliar un poco más eso del “peligro nicaragüense”?

Ricardo Napurí: Que Chávez y el chavismo ingresan a un terreno donde el enemigo podría ganar los actos electorales que vienen. Y que Chávez y su gobierno, por ser demócratas sinceros, respetarán los resultados, al revés de lo que harían ellos. Si fuera así, los falsos demócratas retornarían al poder. Legitimarían por el voto el poder que no tienen en la calle y en la sociedad.

Eso sería como tener a Bush y su grupo del Pentágono en casa resolviendo todo. En ese caso, los trabajadores y los oprimidos no habrían tenido la oportunidad de dar la batalla en el terreno que les es propio, es decir, el de la acción directa, a través de sus métodos y organizaciones revolucionarias.

Modesto E. Guerrero: El proceso ingresaría a un callejón sin salida.

Ricardo Napurí: Si, y no hay respuesta a priori para ese tipo de realidades, cargada de especificidad, incluso de excepcionalidad. Lo que si queda claro es que vamos a un enfrentamiento entre, por un lado, la necesidad de que el proceso se profundice, y por otro, la posición de aquellos que dicen: “basta, hasta aquí llegamos”. Entre estos hay gente sincera y honesta. Pero están los otros, los “pendejos” y vivos que piensan que se debe frenar todo, y eso lo justifican con un invento ideológico peligrosísimo: «No es el tiempo de cambios revolucionarios ni de revoluciones».

Y si alguien les recuerda que Cuba demuestra lo contrario, entonces gritan: «Si, pero eso es el pasado». Siempre igual, o es el pasado o es el futuro, todo para no asumir la responsabilidad de llevar hasta el final los procesos que comenzaron.

Este tipo de personajes expresan las tendencias quedantistas y conservadoras de los inevitables procesos revolucionarios que vive toda sociedad. La tragedia y frustración de la Unidad Popular en Chile, ni la tienen en cuenta.

Modesto E. Guerrero: ¿Ricardo, estás planteando seguir el camino de los revolucionarios cubanos?

Ricardo Napurí: Si y no. Como decía el marxista peruano Juan Carlos Mariátegui, las revoluciones no pueden ser “calco ni copia”, no se pueden imitar. Sin embargo, yo rescato de los revolucionarios cubanos el hecho histórico de “haber ido más lejos de su programa inicial y de lo que ellos querían en la vía de la ruptura con el imperialismo”.

Y por haberlo hecho, expropiaron a la patronal de Cuba y se metieron en el creador sendero de las transformaciones socialistas de la sociedad. Ese es el maravilloso ejemplo que le dieron al mundo y a la historia en los primeros años de la revolución. Modesto E. Guerrero: ¿Y en Venezuela?

Ricardo Napurí: No digo que se aplique igual en Venezuela. “Ni calco ni copia”. Debemos tener en cuenta la situación mundial que gravita sobre el país; y la mundialización-globalización y al imperialismo agresor. No obstante, insisto que es imprescindible rescatar el “método” cubano, pero poniendo el acento en lo subjetivo.

Modesto E. Guerrero: ¿En qué consiste ese “método” al que aludes?

Ricardo Napurí: En una coyuntura muy parecida a la venezolana actual, lo dirigentes cubanos, que por cierto no tenían pasado socialista ni marxista, que más bien procedían de las capas medias y de la pequeña burguesía cubana, y que además, encabezaban un frente policlasista, se encontraron súbitamente con este dilema notable.

Entre el imperialismo yanqui que los agredía y las masas radicalizadas que se sumaron a la revolución, ellos optaron por apoyar la dinámica de las masas, la defensa de sus intereses enfrentadas al amo extranjero.

¿No creen que ambas realidades, la cubana de entonces y la venezolana actual, se parecen mucho? ¡Sorprendentemente mucho!. Lo que quiero destacar es la voluntad revolucionaria de dirigentes sin pasado ni concepciones socialistas. Ellos no temieron enfrentar a la bestia imperialista y vencerla en la acción. Por haber actuado de esa manera salvaron la revolución que apenas comenzaba. Así fue que ingresaron por la puerta grande de la historia. Si no, serían un recuerdo más.

Modesto E. Guerrero: Entonces están insinuando que Chávez y los dirigentes que lo acompañan en el gobierno y fuera de él, ¿están ante la misma responsabilidad histórica?

Ricardo Napurí: Contundentemente si. En Venezuela se han producido hechos que constituyen un enorme capital político y que no se deben perder. Han dado varios años de combate democrático contra el régimen “democrático” de la IV República, y de resistencias todavía limitadas al imperialismo y sus agentes nativos. El pueblo y los trabajadores han salido a las calles una y otra vez, para luchar por sus derechos y reivindicaciones. Han derrotado por primera vez en la historia un golpe, en menos de dos días, coparon cuarteles y palacios, paralizaron a la clase media derechizada y a la burguesía, e indirectamente también le propinaron una derrota al imperialismo en las calles.

8 meses después, en diciembre de 2002, soportaron un saboteo a la industria petrolera que los redujo a cocinar con leña, y derrotaron ese saboteo. Se han organizado democráticamente, participan activamente de la política, votaron masivamente su nueva Constitución, asisten a marchas y grandes actos periódicamente, es decir, han desplegado una energía revolucionaria impresionante.

En este camino han madurado aceleradamente su conciencia política de clase, tanto que se organizan y autodeterminan por la base.

Así estarán de entrenadas, que fueron, junto a los militares chavistas, el factor decisivo en la liberación de Chávez y su restitución al poder en 2002. Eso no se ve todos los días en la historia. No se si están concientes de esa fuerza actual y sobre todo, no sé si han sacado todas las conclusiones de su enorme capacidad política.

Todo el mundo reconoce que las masas y las vanguardias venezolanas están listas para entrar a la batalla en defensa de sus conquistas y por lo que consideran la defensa de “su revolución”. La organización de actividades multitudinarias desde junio de 2004, para que Chávez no sea revocado en agosto, es más que una demostración de esa capacidad política.

Nadie puede acusarme de exagerar. Este es el clímax que se vive actualmente. Aprovechar esta excepcional situación dependerá de las direcciones, pero principalmente por la entrada en escena de sus organismos de base. Más claro: del propio Chávez y del chavismo.

Modesto E. Guerrero: Como siempre ocurre con las revoluciones, no son decisiones fáciles.

Ricardo Napurí: Nunca lo han sido. El temor a la revolución siempre ha sido real. Si repasamos la historia estas sólo se producen cuando confluyen una suma de condiciones excepcionales. Es lo que se ha denominado el “salto cualitativo”. Y cuando hablamos de la dirección del proceso, como un factor decisivo, hay que bajar a tierra los peligros de la vida real, los obstáculos en el camino de la revolución.

Por ejemplo, ¿y si Chávez desaparece por cualquier causa, entre ellas el atentado? ¿Y si el camino del Referendo y los comicios presidenciales desvían el rumbo? ¿Y si Chávez duda ante su rol histórico actual y afloja, como hicieron Allende en 1973 o Perón en septiembre de 1955?

Si Hugo Chávez siguiera el “método” cubano no habría problemas. Pero si no lo sigue, ¿cuál sería la dirección alternativa? ¿qué organismos y hombres podrían integrarla? En un momento, en Bolivia, la COB constituyó un doble poder y tuvo la posibilidad de ser la dirección alternativa al gobierno del MNR. Nunca debemos olvidar los ejemplos que pueden servir, sean de América latina o de otros continentes.

Y los responsables políticos, sociales y sindicales y los organismos, deben recordar que a la correcta frase “ni calco ni copia”, conviene agregarle otra, también valedera: “el proceso histórico no espera ni perdona”.

Es decir, las revoluciones anuncian su presencia, quienes las dejan pasar tienen sanciones, y graves.

Notas

1. “Bonapartismo sui generis” es un concepto acuñado por el revolucionario ruso León Trotsky a finales en la década de los años 30, en discusiones con latinoamericanos. Está dirigido a interpretar un tipo de régimen surgido América latina y Asia (más tarde en África) en la época del imperialismo del siglo XX. Se limita a definir aquel modelo de régimen que se ordena alrededor del rol unipersonal de un líder, un presidente o un jefe de Estado, como mediador entre las clases internas y a su vez, entre su Nación y el imperialismo. Trotsky clasificó dos tipos de bonapartismos, el “reaccionario”, cuando reprime a las masas, y el “progresivo” cuando se apoya en ellas para resistir al imperialismo y/o a las oligarquías internas. El término alude al régimen instaurado por Luis Bonaparte en diciembre de 1848 en Francia, que disolvió las instituciones democráticas de la burguesía, derrotó al proletariado en las calles, ilegalizó sus partidos y dirigentes y concentró todo el poder del E stado en la figura presidencial, hasta ser proclamado Luis Bonaparte, el Napoleón III, nuevo Emperador de Francia.

2. “Hoy se encuentra ampliamente documentado como la CIA no escatimó ningún recurso para alcanzar sus objetivos de dominio ideológico. Se compró la conciencia de destacados intelectuales aparentemente intachables. Se sobornó a líderes sindicales para que pusieran freno a los sectores más radicales del movimiento obrero. Se crearon decenas de revistas de cultura y arte en las que, desde una perspectiva aparentemente 'neutral' y 'libertaria', se atacaba y desprestigiaba a los intelectuales más comprometidos con su tiempo. Y cuando la trama de la corrupción no resultaba suficiente para imponerse, se preparaban las condiciones para el golpe de estado y el asesinato del enemigo”. “La CIA, su historia y su papel en el mundo de hoy”, de Manuel Medina Anaya y Cristóbal García Vera, publicado en Argenpress.info, 21/12/2003. Del libro “Algunas claves para entender el siglo XXI”, Canarias 2003.

3. Supraimperialismo fue una definición usada por el teórico marxista alemán, Karl Kautsky, dirigente de la II Internacional socialdemócrata. Aludía a una tendencia a la superconcentración del imperialismo que anulaba la competencia. Lenin se opuso a esa tesis en 1915, en su libro “Imperialismo, fase superior del capitalismo”. Napurí usa la palabra, no el concepto, para ilustrar el grado de diferencia entre Estados Unidos y los otros imperialismos, después de la caída de la URSS.

4. Alusión al sorpresivo desembarco de las fuerzas aliadas el 4 de junio de 1944, durante la Segunda Guerra Mundial, en las playas francesas de Normandía.

5. Alianza Popular Revolucionaria Americana, APRA, fundada a comienzos de los años 20, fue el primer movimiento que abogó por la unidad latinoamericana contra el imperialismo. Promulgó un programa populista de cinco puntos: unidad de acción contra el imperialismo yanqui, unidad de América latina, industrialización y reforma agraria, además, internacionalización del canal de Panamá, solidaridad mundial con todos los pueblos y clases oprimidas. Luego el APRA degeneró para convertirse en un partido liberal, anticomunista y agente del imperialismo. (Tomado del libro: “Sobre la Liberación Nacional”, León Trotsky. Editorial Pluma, Bogotá, 1980).

6. Comisión Interna, es un organismo de base del movimiento obrero argentino, surgido con el desarrollo del peronismo y la reestructuración de la clase trabajadora de los años 40. Es el organo sindical más pegado a la base dentro de la abigarrada estructura burocrática del sindicalismo de este país.

Entrevista a Fidel Castro Díaz-Balart: “Fidel tuvo una visión, y se ha hecho realidad”

Entrevista a Fidel Castro Díaz-Balart: “Fidel tuvo una visión, y se ha hecho realidad”

La Vanguardia de España

Víctor-M. Amela
7 de Junio de 2004

Fidel Castro Díaz–Balart; hijo de Fidel, líder del programa nuclear cubano


"Tengo 54 años. Nací en La Habana. Soy físico nuclear, catedrático del Instituto de Ciencias Avanzadas y Tecnología y asesor científico del presidente del Consejo de Estado. Estoy casado y tengo tres hijos, Mirta (29), Fidel Antón (24) y José Raúl (19). Soy de izquierdas y soy ateo. Soy aficionado al ajedrez. Cuba está diseñando su futuro."

Víctor-M. Amela(VMA): -Cómo está su padre de salud?

–Ya se vio en el documental de Oliver Stone: parece que está bien, ¿no?

VMA: –¿No le ve usted a menudo?

–¿Qué es “a menudo”? Él es una estadista con altas responsabilidades más allá de las familiares, y eso exige un cruce de agendas...

VMA:–No me responde usted.

–¡Soy gallego, recuerde!

VMA:–Yo sólo quería saber si toda la familia Castro se reúne para la cena de Navidad...

–Procuramos seguir tradiciones españolas, pero él es un jefe de Estado con sus urgencias y necesidades... Como todos los mandatarios mundiales a ese nivel, imagino...

VMA:–¿Qué consejo de los que su padre le dio siendo usted niño hoy valora usted más?

–El que dio a todo el país en general: lo principal es la educación y la cultura, y, en particular, formar a hombres de ciencia.

VMA:–¿Siguió usted el consejo?

–El país entero lo siguió: si en 1960 el 50% de la población era semianalfabeta, ¡hoy es la producción intelectual el principal valor de la economía cubana!, una economía del conocimiento. Fidel tuvo una visión, un pensamiento estratégico que se ha hecho realidad: Cuba no vivirá de sus materias primas, pero sí de su producción intelectual.

VMA:–Le preguntaba por usted.

–En 1974 me licencié en Física Nuclear en la Universidad Lomonosov de Moscú.

VMA:–¿Le presionó su padre para estudiar eso?

–No se estudia algo así por presión paterna: es vocacional, exige mucho interés. Siempre me atrajeron las matemáticas, la física, entender la teoría de la relatividad: ¡ya en el colegio me llamaban “el Ingeniero Atómico”!

VMA:–¿Albergaban ustedes el proyecto de fabricar en Cuba su propia bomba atómica?

–Jamás tuvimos aspiración tan absurda, dada nuestra coyuntura geopolítica. Una bomba atómica no puede hacerse debajo de una cama. Y, además, nuestra lucha ha sido por la soberanía, ¡y jamás nuestra filosofía ha sido agredir a nadie: carece de sentido!

VMA:–¿Y para qué quiso ser físico nuclear?

–Desarrollé el programa nuclear cubano: una tecnología, formación de especialistas en varios campos, producción de energía...

VMA:–En el mapa energético cubano, ¿qué presencia tiene hoy la energía nuclear?

–Nula. Casi conseguí que generásemos nuestra propia energía electronuclear, pero lo impidió la pérdida de nuestro “partner” tecnológico (la URSS) y, sobre todo, el bloqueo de la ley Helms-Burton.

VMA:–¿La Administración estadounidense impide que Cuba goce de energía nuclear?

–Así es: se han aplicado a boicotear cualquier crédito para financiar ese programa.

VMA:–¿Y cómo generan ustedes su energía?

–Nuevos hallazgos petrolíferos y de gas nos proporcionan la energía eléctrica que queríamos generar con esa central nuclear.

VMA:–Usted, que estudió en Moscú, ¿qué sintió ante la caída de la URSS?

–Nostalgia y pena, por las bellas vivencias de mis días allí, en mi segunda patria. Ésta es sólo una valoración personal, humana...

VMA:–¿Y la valoración política?

–Seguramente había cosas que no funcionaban bien..., y lo cierto es que la historia se mueve de un modo impredecible.

VMA:–Ahora diríase que se mueve hacia un modelo de capitalismo global...

–No crea que hay modelos inmanentes, valores fijos. Hay muchos caminos para ir a Roma, y cada sociedad encontrará el suyo.

VMA:–¿Veremos un día a los cubanos ir a votar entre varias opciones políticas?

–Pudiera ser, o pudiera no ser... Hay un modelo que no es bien comprendido porque no cumple ciertas reglas que se pretenden universalmente válidas, esas que quieren imponerse ahora en Iraq. ¡Y no! No hay modelos universales, definitivos e inmanentes.

VMA:–¿Qué otros hay?

–Mire a China. un sistema unipartidista que ha introducido cambios, y le va bien. Están creciendo..., pero hay todavía 200 millones de personas sumidas en la pobreza.

VMA:–Pero en Cuba falta libertad individual.

–La libertad es el conocimiento de la necesidad. Es decir, hay que priorizar necesidades: primero, la subsistencia; segundo, la dignidad, la educación y la salud...

VMA:–¿Y la libertad de movimiento, cuándo?

–Las barreras las pone Estados Unidos, que apenas concede visados: sólo a intelectuales, profesores, ingenieros... A los demás con una ley criminal (la ley de ajuste cubano) los espolea a jugarse la vida para llegar allí.

VMA:–Pero oponerse a Fidel es ir a la cárcel...

–No: hay unas leyes, y se cumplen, como en España. Si quiere hablar de derechos humanos, podemos hablar de Guantánamo, de las cárceles de Iraq... ¡Ah, y el Gobierno de Estados Unidos ha intentado impedir que los científicos cubanos publiquemos en revistas científicas norteamericanas! ¿Acaso no es eso totalitarismo? ¡Hay mucho doble rasero!

VMA:–¿Cómo ve el futuro de Cuba?

–Soy optimista. Un 6,2% de nuestra población es universitaria (como en un país desarrollado). Hay un médico por cada 165 habitantes (y 15.000 médicos cubanos fuera de la isla), la mortalidad infantil es como la de Washington (seis por cada mil nacimientos), cada bebé tiene garantizadas sus 15 vacunas, diez de los productos de biotecnología de más uso se producen en Cuba...

VMA:–Ya, pero si la mejor gente se les marcha...

–En Cuba no tendrán el poder adquisitivo que afuera, ¡pero no todo es el dinero!: crearemos parques científicos, centros de excelencia que motiven a nuestros investigadores....

VMA:–Que sea para bien de todos los cubanos.

–Mire, el futuro no puede predecirse, pero sí diseñarse. Y lo diseñaremos los cubanos.